Volvía el fútbol sala de Segunda División B al Guillermo Molina. Nacía, de manera oficial, el Imperio AD Ceuta FS. Una versión evolucionada, ambiciosa y profundamente caballa con las miras altas en la categoría.
El equipo dirigido por José Ramón Ruiz ‘Taconi’ recibía al Jumilla CFS. Un partido que iba a casi abarrotar el pabellón del centro. Un ambiente de calidad para acompañar a un equipo que quiere mucho en el fútbol sala nacional.
Una gran primera parte
El equipo llevó a cabo una gran primera parte. Muy seria, ofensiva y trabajada. Pero empezó de la peor manera. Primer minuto, pérdida, pases rápidos y gol para poner por delante a los visitantes a las primeras de cambio.
A partir de ahí tocaba ponerse a construir, a trabajar, a buscar los puntos. El debut no podía quedarse ahí. Y no se quedó ahí.
Decenas de intentos de calidad. Muchas oportunidades frustradas por un portero rival que estaba haciendo un partido espeluznantemente genial.

Pero, al final, llegó el premio del empate. Anuar Maimón probó suerte desde lejos y la coló en la portería. Celebraba con rabia, y más después de haber tenido una ocasión clarísima segundos antes.
Eso permitió que la presión empezara a ser brutal sobre el rival. Pérdidas, fallos, malas colocaciones en el Jumilla. Martillo pilón para un gol que iba a llegar. Fue Sufian quien, a la media vuelta, picó un balón con calidad y la coló dentro.
Pudo haber llegado alguno más, ocasiones tuvieron una decena. Pero se fueron al descanso 2-1.
Segunda parte
Los de ‘Taconi’ empezaron la segunda mitad del encuentro con una menor intensidad que en cierto modo se pagó con dureza. Nada más empezar, tras una previa ocasión clara de los visitantes, llegó el gol del empate del Jumilla. Un balón en profundidad y un toque suave de tacón para poner el 2-2 con toda la segunda parte.
Como toque de atención también sirvió. Puesto que el Imperio se puso manos a la obra y en una jugada de toques rápidos Sufian anotó el tercero de los locales y el segundo en su cuenta personal.
El equipo de Ceuta seguía apretando y varios tiros al palo y para fines del meta de Jumilla frustraban cualquier intentó de sentencia.
Los últimos minutos estuvieron llenos de tensión. El Molina rugía como nunca para evitar que los visitantes empataran, que cerca estuvieron.
Al final, la justicia se impuso y un Imperio con un fútbol muy dominante comienza el curso sumando de tres tras ganar 3-2 al Jumilla.






