Por esta fotocopia de Castañeira y Álvarez, podemos contemplar en qué estado se encontraba el Jardín de San Sebastián. Finalizando la primera década del siglo XX presentaba una imagen muy arbolada, tanto, que la configuración de los parterres prácticamente había desaparecido, incluso alguna de las esculturas alegóricas de los hermanos Silvio y Carlo Nicoli había quedado oculta. También en la acera, aparecen erguidos, raquíticos árboles protegidos por guarda-árboles de madera. Todo esto no es ni más ni menos, que la obra de nuestros antepasados, que constreñidos durante siglos entre murallas y entre las callejuelas medievales, sintió en aquel momento la necesidad de disfrutar con tranquilidad de la naturaleza arbórea que hasta ahora sólo la podían contemplar desde lejos por encima de sus fabulosas murallas.
Dicho recinto, que continuaba delimitado por la verja de hierro, aparentará empequeñecer al compás del crecimiento desmesurado de la vegetación que ampara, hasta el punto, que iniciada la República -como veremos en posteriores láminas- no habrá más remedio que llevar a cabo una reforma que dé más diafanidad a este entrañable rincón de Ceuta.
Ceutíes en la Distancia
Postal: Colección de Manuel Ramos Almenara.
Explicación del lugar: Juan Antonio Rodríguez Morales.







Espero visitar la ciudad de Ceuta algún día.✝️