La última jornada de la festividad en honor a Ganesha en Ceuta se ha vivido con gran intensidad y emoción, en una ceremonia que ha combinado espiritualidad, tradición y una fuerte conexión con la naturaleza, teniendo como cierre la inmersión de la imagen en las aguas de la playa del Sarchal.
El acto ha arrancado en la calle Camoens, donde un grupo de fieles y curiosos se han reunido para presenciar la ceremonia inicial.
Como dicta la tradición, se ha llevado a cabo la ruptura de cocos en su comienzo, un gesto cargado de simbolismo con el que se busca espantar el mal de ojo y los malos augurios.

Cada golpe que partía la cáscara ha sido acompañado con aplausos y cánticos, marcando así el inicio de una jornada festiva que une a mayores y pequeños en torno a una misma devoción.
El mar de Ceuta y su simbolismo
Una vez realizada la ruptura de cocos con éxito, el sacerdote hindú Juan Carlos Ramchandani, encargado de guiar la parte ritual de la festividad, ha encabezado un acto que reproduce fielmente lo que ocurre en la India, donde la inmersión suele realizarse en ríos o lagos, aunque en Ceuta el mar asume ese papel con toda la fuerza simbólica que le otorgan los fieles.
Todo el camino ha resaltado el tradicional objeto que no pausa ni un solo momento y cuya finalidad es abanicar a Ganesha en un caluroso recorrido; este objeto se denomina Chamara.
Rumbo al desnarigado
Desde la calle Camoens, la procesión ha tomado rumbo hacia el paseo del Revellín. Allí, entre música y el ritmo inconfundible de los tambores y de las majestuosas voces de los presentes que salían por el altavoz que los acompañaba, la imagen de Ganesha ha avanzado amparada por familias completas y también vecinos que no han querido perderse este espectáculo cultural.
El ambiente ha sido una mezcla de solemnidad religiosa y alegría compartida, en el que la espiritualidad se abría paso junto al carácter alegre y cargado de ritmo de la festividad.

Llegados a la altura del puente Cristo ha reinado el silencio; la imagen de Ganesha se ha detenido frente a la imagen cristiana del Crucificado y los más pequeños han depositados ramos de flores a sus pies.
El camino hacia el mar
El cortejo ha llegado hasta el Embarcadero del Desnarigado, escenario habitual de este rito celebrado en la ciudad. Allí se ha desarrollado la ceremonia del Aarti, uno de los momentos más solemnes del día.
Con velas, ofrendas y cánticos, los presentes han expresado su devoción en un ambiente cargado de fe.
Siguiendo la costumbre, los fieles se han acercado después a la figura de la deidad para susurrarle al oído derecho sus deseos más profundos.
Este gesto, íntimo y personal, simboliza la confianza en que Ganesha escuchará y ayudará a cumplir esas peticiones. Muchos participantes lo han vivido con emoción, conscientes de que este instante marca la conexión espiritual más cercana.

La inmersión en el Sarchal
Tras el Aarti, ha llegado el momento más esperado: el embarque de la imagen. Hecha en arcilla, un material biodegradable que respeta el medio marino, la figura fue colocada en un barco que, acompañado de música y cuidados, zarpó hacia la playa del Sarchal.
A escasos metros de tierra, rodeados por la brisa marina y el sonido de las olas, los fieles han vivido la culminación de la festividad.
Varios miembros destacados han sido los encargados de depositar la figura en el agua, permitiendo que poco a poco se fundiera con el mar, por supuesto, estos también sumergidos.
Un retorno simbólico
Este gesto representa el retorno simbólico de Ganesha a la naturaleza, cerrando así el ciclo de la festividad.
Muchos asistentes han recogido agua del lugar de la inmersión, convencidos de que con ella podrán bendecir sus hogares.
Se trata de una práctica habitual, que refuerza el vínculo entre lo espiritual y lo mundano.
Una celebración abierta a toda la ciudad
El sacerdote Juan Carlos Ramchandani ha recordado en cada ritual que se trata de una tradición abierta a todos, no solo a los hindúes.
Ganesha es una de las divinidades más queridas del hinduismo porque simboliza los nuevos comienzos y ayuda a superar los obstáculos de la vida. Por eso, cada año vemos cómo personas de otras religiones también se acercan con respeto a compartir este momento.
No se trata únicamente de un acto religioso, sino también cultural, que permite a muchos ceutíes conocer de cerca costumbres de la India y su espiritualidad.

La inmersión
La inmersión de Ganesha no solo cierra la festividad, también refuerza la visibilidad de estas tradiciones la ciudad autónoma.
Con la ceremonia de este sábado, se pone fin a varios días de celebraciones que han llenado de vida la ciudad.
La despedida de Ganesha no es un adiós definitivo, sino un hasta luego: un compromiso para volver el próximo año con la misma devoción, así lo han hecho saber los propios fieles.
El sacerdote hindú Juan Carlos Ramchandani (Pandit Krishna Kripa Dasa) dirigió las ceremonias iniciales, ha explicado que las escrituras sagradas señalan que la imagen del Señor debe ser sumergida en un río, lago o en el mar, dejando la alternativa de piletas o baldes únicamente para quienes habitan en zonas desérticas.
"En Ceuta, rodeada de mar, se cumple fielmente con esta prescripción. La imagen venerada en la casa de Vinod y Priya Sajnani fue realizada en arcilla y pintada con acuarelas, completamente biodegradable una vez retirados los ornamentos (corona, guirnaldas y joyas). Para asegurar la preservación del entorno, se consultó previamente a la Asociación Septem Nostra/Ecologistas en Acción de Ceuta, quienes confirmaron que no existiría ningún impacto ambiental negativo y señalaron las coordenadas exactas para la disolución de la imagen en el fondo marino", ha indicado.
Ramchandani ha relatado que "una treintena de devotos embarcaron en el buque Desnarigado rumbo a la Bahía Sur, donde se realizó el Visarjan o inmersión de la deidad. Tras la recitación de los mantras tradicionales, en los que se pide al Señor Ganesha que regrese a Kailasha, su morada eterna, la imagen fue sumergida en el mar. Entre cantos devocionales y exclamaciones de Jay Ganesha y Ganpati Bappa Morya, la figura se disolvió casi de inmediato en las aguas de la costa del Sarchal".
De esta manera, "Ganesha volvió simbólicamente a su morada, dejando tras de sí bendiciones, anhelos y la fuerza espiritual necesaria para que los devotos sigan avanzando en sus metas y propósitos".






Felicidades a la comunidad hindu, espero que hayan disfrutado de sus tradiciones