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Hicham Mohamed desvela que lleva días sin apenas dormir por las pesadillas que le produce todo lo ocurrido
Todos desearían no tener que visitar a Hicham Mohamed en el Hospital Universitario, que el disparo descerrajado presuntamente por el sargento primero, nunca hubiese impactado contra su abdomen, causándole las heridas que le mantuvieron durante seis días en la UCI, donde se debatió entre la vida y la muerte. Una monitorización que duró hasta este viernes, cuando este hombre de 27 años abandonó los cuidados intensivos y pasó a planta por su mejoría.
Los daños son físicos, pero también psicológicos. Hasta tal punto, que la familia solicitará la atención de un profesional. “Llevo tres o cuatro días sin poder dormir”, más o menos desde que despertó, tal y como reconoció ayer el propio Hicham desde la cama donde se recupera. Sus miedos por lo ocurrido la madrugada del sábado pasado afloran en sueños y él procura aferrarse a la vigilia. Desconfía de lo que ocurre a su alrededor, solo la compañía de sus familiares y amigos supone un remanso de paz en la tempestad levantada por un desalmado y su acompañante, sean ambos acusados culpables o no de la agresión.
Su respiración se altera cuando rememora los perturbadores acontecimientos del sábado pasado. “Iba a dispararme a la cara”, comentó Hicham antes de interrumpir sus palabras ya que es desaconsejable que se ponga nervioso. Aunque evoluciona favorablemente, los médicos han solicitado a su entorno más cercano cautela debido a su estado de salud. Este vecino del Recinto nota que ha adelgazado, una pérdida de peso que corroboraron sus allegados. No obstante, su fortaleza física ha obrado en favor de su restablecimiento paulatino, que aún no es definitivo.
A pesar de que Hicham evita transgredir aquellas líneas rojas que turban su tranquilidad, le resulta imposible esquivar por qué intercedió por aquellos jóvenes que discutían con dos individuos con edad “para ser sus padres”. Ante el cariz de la disputa, “no pude quedarme quieto y tuve que saltar”, señaló postrado en la cama ya que la bala, que aún tiene alojada en el hueso de la pelvis, también le alcanzó la cadera. Una fractura que le provoca tanto dolor que le impide moverse e, incluso, incorporarse.
“No sé si lo volvería a hacer”, respondió Hicham mientras apuntaba con la barbilla en dirección a la herida que la causó el arma de fuego que portaba su agresor. Una duda planteada por la víctima que los familiares presentes despejaron: “Conociéndote, volverías a actuar del mismo modo”. Un reconocimiento al comportamiento ejemplar que, quienes le conocen, sostienen que demuestra a diario ya que todos le definen como un hombre honrado en contra de las injusticias y siempre dispuesto a ayudar a quien necesita que le echen una mano. Eso sí, sin perder el sentido del humor ni la razón, aseguró que cuando vuelva a encontrarse en una situación en la que haya una pistola de por medio “lo primero que haré, será salir corriendo y llamar a la Policía”. Otra demostración de humildad de un “héroe”, ya para nada anónimo, cuya “valentía casi le costó la vida” pero al que todos vaticinan que “dios le recompensará por todo lo que está sufriendo”, como expresaron los ceutíes en solidaridad con Hicham a través de las redes sociales.
Aunque continúa débil, ha sacado fuerzas de flaqueza para enviar un mensaje desde del Hospital con el que agradecer todo el apoyo recibido en estos días. “Quiero dar las gracias a la Policía por todo lo que ha hecho; al personal del Hospital por lo bien que me ha tratado, y a todos los que me han apoyado y dado fuerzas”, para concluir añadiendo que se encuentra “mejor”.





