Los gobiernos de Ceuta y Melilla han aprobado un documento del que se pueden extraer numerosas conclusiones. Se tiene muy claro que hay una 'hoja de ruta'. Pero una 'hoja de ruta' que no ha aparecido ahora, sino que es una continuidad de un programa que han presentado hace mucho tiempo al gobierno de la Nación y que reside en la voluntad política del mismo, de manera clara y tajante, su salida o no salida. Aparte es necesario que dentro de la lealtad que presiden las relaciones entre ambas administraciones, también hace falta en algunos momentos ponerse alguna vez amarillo y llamar a las cosas por su nombre. Existe cierto hartazgo porque no solamente se han parado muchas de las iniciativas que están presentadas, sino que, lo peor, no hay respuestas claras. Y éso termina, al menos, molestando. Ceuta y Melilla, de la mano, siempre han logrado muchas éxitos en sus planteamientos ante el Gobierno. Confiemos que haya, al menos, respuestas.





