El jugador ceutí Hamza, que milita en el Melilla FS de la División de Plata (Grupo Sur), cumplió la semana pasada un sueño.
El caballa fue convocado para tomar parte en un entrenamiento con la selección española de fútbol-sala sub-21, en Las Rozas.
Un premio para una temporada prácticamente perfecta, con su primera campaña en el cuadro melillense que le llevó a las puertas del play-off de ascenso a División de Honor (empataron con el cuarto, el Space Gasifred, con mejor golaverage), y el subcampeonato con la selección de Melilla en el Campeonato de España sub-23, en Galicia.
Estos logros le hicieron merecedor de ser llamado por el seleccionador, Venancio López, junto a los mejores jugadores, en esa edad, del país, potencia mundial de este deporte.
Señalaba Hamza para la redacción de deportes de El Faro que “estoy muy satisfecho, ha sido una experiencia impresionante”.
Decía que “creía que iba a estar más nervioso”, y reconoció además que “me esperaba más distanciamiento entre los jugadores, que cada uno iría a lo suyo”.
Nada más lejos de la realidad, y señalaba que “desde que llegué todos me trataron bien, hemos hecho piña”. Incluso aseguraba que “cuando estábamos libres salíamos juntos, y por las noches nos reuníamos en las habitaciones para charlar”.
El equipo se dedicó a hacer sesiones de entramiento, en donde el técnico pudo ver a los diferentes jugadores en persona, aunque fue el sábado cuando tuvo la mejor ocasión de conocer las habilidades de cada uno.
La selección sub-21 se enfrentó, en un partido de entrenamiento, al Carnicer Torrejón, de la División de Honor de fútbol-sala.
La victoria fue para Hamza y compañía, por 6-5, en un encuentro en donde el caballa no marcó pero en el que terminó “bastante contento”.
Explicaba que “no salí de titular, pero me sacó minutos en la primera mitad”. Comentaba también que “tras el descanso me harté de jugar, en labores de ala y cierre, fundamentalmente. Me quedé con buenas sensaciones”.
Señalaba que “durante los entrenamientos y el partido creo que el entrenador quedó contento con mi salida del balón, pero son sólo conjeturas”.
Ahora Hamza y el resto de preseleccionados están pendientes de que el año que viene, y tras las pertinentes reuniones federativas, vuelva a convocarse el Campeonato de Europa de Fútbol-Sala Sub-21.
No cabe duda de que, en caso de que se dispute, Hamza tiene muchas opciones de formar parte de una lista definitiva que, en estos momentos, está en el aire.
Un gran logro, en resumidas cuentas, para un jugador que acaba de comenzar, prácticamente, su carrera como jugador de fútbol-sala y que en su primera campaña en Plata ya ha recibido la llamada de la selección.






