Desde la entrada masiva del 30 de julio en 'Hamburguesería Nebil' nos hemos marcado una línea: no cargar móviles, no vender absolutamente nada a las personas que entraron en Ceuta irregularmente, pero permanecer abiertos para la gente que convive con nosotros de forma regular.
Entiendo que la entrada fue una falta de respeto hacia los ceutíes y hacia España y hacia todos los que vivimos aquí. Da igual, como dice nuestro presidente, Juan Vivas, que cada uno rece lo que rece o se llame como se llame.
Decidimos no venderles nada a los inmigrantes hasta el día de hoy y seguimos sin venderles absolutamente nada.
No sé si alguien ha entendido militares en vez de inmigrantes. Llevamos 30 años de servicio, sirviendo a la patria. Yo no tengo que decirle a nadie cómo nos comportamos durante la pandemia con los servicios esenciales y qué tipo de personas somos en 'Hamburguesería Nebil' a la hora de apoyar a los servicios públicos.
Estoy indignado por los bulos difundidos. Indignado y lo siguiente. No nos hemos aprovechado de esta situación. Hemos intentado defender nuestra ciudad de la manera en la que humildemente lo hemos entendido mejor: no dando comida, no vendiendo nada, no cargando móviles y no cambiando moneda marroquí.
Hemos querido mantener la normalidad con nuestros clientes y no lo hemos conseguido porque la gente no está en la calle, pero ese es un problema mío como empresario que asumo en la situación de emergencia que soportamos con la voluntad de servir a Ceuta y a España de la mejor forma que sepamos.






