Ceuta está inmersa desde hace más de dos meses en una grave crisis por la invasión de más de ochenta mil marroquíes el pasado 30 y 31 de julio. Todos sabemos que una invasión en toda regla aunque algunos lo quieran nominar como crisis migratoria.
Sea como sea en nuestra ciudad continúan deambulando y mal viviendo entre diez y quince mil personas.
Y entramos en una época mala como es el otoño y la pronta llegada del invierno.
Estás dos estaciones del año traerán muchas enfermedades, sobre todo pulmonares, que sin control podrían acabar en una pandemia o algo parecido.
Por ello hay que reforzar nuestro sistema sanitario con la contratación de profesionales tanto médicos como enfermeras. El presidente de los médicos Enrique Roviralta y la representante del SATSE, Elisabeth Muñoz llevan semanas reivindicando lo peor el Ingesa y el Ministerio de Sanidad hacen poco caso o mejor dicho ninguno.
Ceuta está inmersa en una crisis por los invasores pero no es menor la sanitaria que se arrastra desde hace años.
Esta misma semana a un familiar directo mío le llaman por teléfono y le dicen que la cita que tenía programada queda anulada totalmente porque el médico se ha marchado de nuestra ciudad y no hay sustituto.
La carga sanitaria que sufren los médicos y enfermeras y auxiliares es brutal pero no es menor lo desatendido de los pacientes con cambios de citas cada vez que se acerca su fecha, sin motivo y sin dar explicaciones.
Ahora llega como he dicho antes el otoño y la puerta del invierno y comienza un tema esencial como es la vacunación.
Los profesionales de la sanidad, los mayores de 65 años y las personas vulnerables por diferentes enfermedades crónicas deben vacunarse contra enfermedades respiratorias como la gripe, el COVID o el Neumococo junto a una nueva versión de un virus respiratorio que también tendrá vacuna este año.
Pero que pasará con los miles de inmigrantes que deambulan y pernoctan en nuestra ciudad con estas y otras enfermedades. Serán vacunados o serán un foco grande de contagio.
Ya hemos visto esta semana como las aguas de la playa del Trampolín están con un alto índice de contaminación, lo que da a entender que hay virus de todo tipo sobrevolando nuestra ciudad.
Por ello, por lo menos a los ceutíes, les pido que acudan a sus centros de salud o a los puntos de vacunación para inmunizarse ante posibles problemas respiratorios como el COVID o una neumonía.






