No hace todavía ni dos semanas que estos mismos vecinos del Poblado de Regulares sufrieron otro sucesos en sus propias carnes.
Y es que los mismos no están dando crédito a lo que están viviendo. Hace menos de un mes un encapuchado y varios tiroteos sobresaltaban a la barriada. Hace dos semanas, un encapuchado con una pistola y una catana aparecía cuando un grupo de vecinos salían de la celebración de una boda “que gracias a Dios no acabó en tragedia pero nunca se sabe”, explica el presidente vecinal, Alí Hamido, que se encontraba entre los testigos y que llamó de inmediato al 112 informando del suceso. Desde la central se trasladó el aviso a las entidades competentes pero nadie acudió a la zona.
“El encapuchado salió corriendo por la calle C-14, la gente huyó hacia sus casas y tras 20 minutos esperando escuchamos varios tiros, por lo que volvimos a llamar porque no aparecía nadie”, asegura Hamido.
Uno de los vecinos propuso entonces telefonear al 091 directamente, y a los pocos minutos tres zetas de la Policía Nacional se personaron en el lugar para encargarse del suceso aunque “el encapuchado ya se había ido corriendo hacía tiempo, pero nos tomaron datos y les explicamos todo lo que había sucedido”.
Son repeticiones de actos cada dos por tres, como en otras ocasiones no han tenido más remedio que montar patrullas de vigilancia para poder mantener el orden durante la madrugada.





