Hasta cuatro generaciones se dieron cita en la localidad malagueña de Benalmádena para celebrar juntos una unión que tiene sus raíces en los años de convivencia como hermanos. En total acudieron 133 personas.
Sonia y Julia son dos de las mujeres pertenecientes a la familia Sánchez. Una familia que ellas mismas definen como “muy numerosa” y que el pasado fin de semana se reunió en Benalmádena. Ellas sitúan el origen de la misma en sus abuelos Clemencio y Araceli, que tuvieron nueve hijos, Aquilino y Lola, Estaban y Hermenegilda y Mateo y Mercedes. “Siempre he presumido de tener muchas primas, pero no sólo de tenerlas, sino también de disfrutarlas”, asegura Sonia.
La localidad malagueña fue testigo durante tres días seguidos de la fusión de cuatro generaciones (133 personas) de esta familia. “Llevábamos mucho tiempo queriendo agrupar a todos en un evento así y por fin ha sido posible”, cuentan. Necesitaron dos plantas de un hotel prácticamente enteras para ellos puesto que había abuelos, hijos, nietos, y biznietos juntos y el encuentro fue “corto, pero muy intenso”.
Durante estos días los miembros de la familia Sánchez disfrutaron de varias presentaciones con fotos que recogían la vida tanto de los abuelos como del último componente, cantaron y realizaron unas chirigotas parodiando lo sucedido en el “anhelado” fin de semana aprovechando que era Carnaval. “Nos hemos reunido alrededor de nuestras madres y nos han contado anécdotas de su niñez con la que hemos reído hasta llorar”, explicaba una de las mujeres. “Ha sido una experiencia digna de repetir”, completaba la otra.
Durante la reunión no faltaron las emociones fuertes, ya que había familiares que hacia hasta veinte años que no se veían, e incluso algunos que no se habían podido conocer por la distancia que los separaba. De hecho, en Benalmádena se juntaron personas llegadas desde rincones tan dispares como de España como Pontevedra, Madrid, Sevilla, Huelva, Málaga, Estepona y, también, una gran mayoría que se desplazó desde Ceuta.










