Agentes de la Guardia Civil y de la Policía estuvieron durante el día y la noche de ayer realizando varias batidas para intentar localizar a un vecino de Los Rosales al que se le dio por desaparecido en la mañana. Se dedicaron unidades de patrullas a recorrer la zona del Recinto que es en donde apareció la furgoneta de Apros dedicada al traslado de usuarios, centro en el que trabaja de conductor. Hubo testigos que le vieron bajar del vehículo para bajar andando la cuesta, sin que luego nada se supiera de él.
La familia presentó denuncia en la Jefatura Superior coordinándose así el sistema de búsqueda sin que, al cierre de esta edición, se le localizara. El hombre, casado y con hijos, y de entre 40 y 50 años de edad, había salido de su vivienda por la mañana dirigiéndose al trabajo. Después, por causas que se desconocen, desapareció.
La Benemérita ordenó en la noche de ayer el uso de una cámara térmica para poder localizar algún punto de calor tanto en el agua como en la zona rocosa de los acantilados ante la hipótesis de que pudiera haber caído al agua. Los rastreos con patrullas efectuados durante toda la jornada, a plena luz del día, no dieron resultado alguno de ahí que se decidiera hacer uso de este sistema por si se encontrara en alguna zona de difícil acceso. Al cierre de esta edición no se había comunicado su hallazgo.
Las fuerzas de seguridad han aplicado el protocolo existente en este tipo de casos para continuar con la búsqueda en las próximas horas.





