• Contacto
  • Ferry
  • Vuelos
  • Sorteo Cruz Roja
  • COPE Ceuta
  • Portal del suscriptor
viernes 16 de enero de 2026   
El Faro de Ceuta
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
No Result
View All Result
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
No Result
View All Result
El Faro de Ceuta
No Result
View All Result

El gran reemplazo

Por Germinal Castillo
14/12/2025 - 07:26
gran-reemplazo-002
Imágenes cedidas

Compartir en WhatsappCompartir en Facebook

Albert Einstein aseguró en cierta ocasión que “el mundo no está en peligro por las malas personas, sino por aquellas que permiten la maldad”. El famoso científico quiso decir, probablemente, que hay más personas que se comportan como las vacas que ven pasar el tren, que personas cargadas de maldad. Así, las unas lanzan mensajes de odio y las otras se lo tragan sin rechistar, cuando no las apoyan y defienden, claro.

Con el “Gran reemplazo”, ideado por el escritor francés Renaud Camus (por favor, no confundir con Albert Camus, gracias), pasa algo parecido.

¿Pero qué es el “Gran reemplazo” que utilizó el extremista Éric Zemmour en la campaña de las presidenciales en Francia del año 22?

Básicamente, esta teoría conspirativa afirma que existe una élite global que está comploteando contra la población blanca de Europa, favoreciendo su reemplazo por quienes creen en Alá, sean del Magreb o del África subsahariana. Es decir, no blanquitos. Obviamente, ya lo habrán adivinado, estas racistas elucubraciones no sólo no se basan en ningún dato contrastado, sino que se argumentan desde el famoso “no tengo pruebas, pero tampoco dudas” que vale para justificar cualquier mierda de cualquier tipo. Cualquiera, insisto.

Esta teoría, actual bandera ideológica de la extrema derecha, es abiertamente seguida al ritmo del paso de la oca e íntimamente aceptada por la Derecha llamada dura. Aznar y Ayuso, por ejemplo, no se privan de repetirlo, algo tendrá que ver la secta mexicana El Yunque en toda esta historia.

Pero sigamos a lo nuestro.

Así, según Renaud Camus, habría un plan organizado por la Francmasonería, el capitalismo internacional y el mundo musulmán para que, Mustafás y Fátimas del mundo mundial, reconquisten Europa y nos impongan el velo, el cuscús de los viernes, la chuparquía para el Ramadán, nos obliguen a desterrar el jamón de pata negra y la Navidad y nos manden de peregrinación a la Meca una vez en nuestras vidas. Sería para romperse de risa si no fuese por lo trágico y peligroso que es.

Cualquiera que se tome la molestia de leer despacito esta imbecilidad convendrá conmigo que, efectivamente, es una gilipollez. Ni siquiera merece la pena intentar desmentir rebatiendo con datos tamaña basura, porque el solo hecho de entrar en polémica justificaría esta barbaridad. No obstante, sí que merece un pequeño análisis del porqué y del cómo.

Decía el cordobés Séneca que no existía delito que no tuviese precedente y, en esta ocasión, se vuelve a verificar la afirmación del filósofo.

La teoría de la conspiración no es nada nueva, ni mucho menos. De hecho, Orden del Temple, Compañía de Jesús o Francmasonería fueron las primeras dianas de las conspiranóicas, sin olvidarnos evidentemente de la población judía, víctima de pogromos y hogueras, desde la peste negra hasta los campos de concentración culpable de todo.

Todas estas tesis proceden curiosamente de países como Francia [“curiosamente” porque el país de las Luces de la Revolución, de la Liberté-Égalité-Fraternité, de la Comuna de París del Mayo del ’68 también es capaz de albergar ideas tan excluyentes como ésta] y más concretamente de la época de Dreyfus, un capitán del ejército francés condenado injustamente por espionaje a favor de los alemanes por el sólo hecho de ser judío. El militar fue enviado al penal de la Guyana, y suscitó la famosa carta abierta del escritor Émile Zola al presidente de la república francesa, Felix Faure, titulado “J’accuse” en la portada del diario “L’Aurore”. Tras varios años de desgracias y calumnias, Dreyfus fue finalmente rehabilitado…mientras el verdadero y reconocido culpable nunca fue castigado y, por lo contrario, fue destinado a una embajada de asesor militar.

gran-reemplazo

El caso es que da igual que sean marroquíes, colombianas, nigerianas o procedentes de Marte: para desviar la atención siempre hay que buscar el enemigo exterior. La idea es tan vieja como la extrema derecha y los nacionalismos. Que la repitan con tanta insistencia significa dos cosas: que funciona y que no tenemos ninguna memoria histórica.

De hecho, la “conspiración judeo masónica liberal que no cesa”, (y la pertinaz sequía) de Franco no está tan lejos en el tiempo, ni en las intenciones presentes. Si cambia “judeo” por “musulmana” ya tendrá el irracional resultado de la ecuación actual. ¡Ah! y las Francmasonas que nunca falten en las salsas de las teorías conspiranoides de las derechas y extremas derechas. ¿Por qué está la Francmasonería en el perpetuo centro de la diana? Porque basándose en el “aznariano” principio de “el que pueda hacer, que haga”, todo lo que se pueda hacer contra el librepensamiento, y la voz crítica, debe hacerse y por cualquier medio. Y en ello están. Faltaría más. Nada nuevo bajo el cielo estrellado.

Como apunte, señalar también que muchas de las que hoy se hacen fotos con la bandera de Israel, sosteniendo el genocidio del fascista Netanyahu, son las que ayer afirmaban que los campos de la muerte nazis eran mentiras utilizadas por el judaísmo internacional.

Volvamos a la génesis de la novelesca teoría de Renaud Camus de 2010 (a no confundir con Albert Camus, vuelvo a insistir). Nació cinco años antes de mano de la ensayista británica Bat Ye’or. Esta escritora egipcio-británica desarrolló la teoría conspiranoide llamada “Eurabia” por la que la  Unión Europea estaría trabajando para islamizar el viejo continente. Apuntar que anteriormente se hablaba de “arabizar”, pero ya estamos en otra fase. El caso es que, esta elucubración es sostenida y defendida por todo el espectro de la extrema derecha. Tanto es así que el militante de extrema derecha noruego, Anders Behring Breivik, autor del asesinato de 77 personas y de herir a 320 en Oslo en 2011, es seguidor de la teoría “Eurabia”. Es más, este antifeminista, ultranacionalista blanco e islamófobo remitió ese día, por correo electrónico, un comunicado en el que reivindicaba el Islam como marxismo cultural, al tiempo que defendía la expulsión de Europa por las armas a quien rezara según el precepto del Corán. De traca.

Ya tenemos, pues, el origen de la idea conspirativa, Bat Ye’or y su Eurabia.

Tenemos también al desarrollador de la teoría, Renaud Camus con el Gran Reemplazo.

Y hemos dado con la primera caja de resonancia de esta teoría de locas, el político a la derecha de la extrema derecha francesa, Éric Zemmour. Ya falta menos para la limpieza de sangre y los autos de fe.

Pero, y cuando creíamos que ya lo habíamos escuchado todo, nos viene ahora la “chavalería” con el concepto de “Reemigración”. ¿Y ésto? Pues esto es que, basándose obviamente en el Gran Reemplazo antes citado, todos los partidos de la extrema derecha, viéndose alcanzados por la derecha tradicional, le han querido dar una vuelta de tuerca al tema para distanciarse de lo que denominan como “derechita cobarde”.

Ahora ya no sólo denuncian que nos están invadiendo desde “musulmania” para condenarnos a comer “pan macla” en lugar de baguette, sino que la idea es que quieren deportar hacia sus países de origen a toda la población no europea. La pobre, obviamente.

Es de suponer que cuando necesitasen mano de obra barata, mandarían los barcos negreros más allá del Estrecho en el momento que apretase la cosecha de la fresa, de la pera o bajos los plásticos almerienses. Aún no lo han precisado.

¿Y la guinda? Pues obviamente, la fruta confitada de este pastel la ha puesto, como no, el ínclito Donald Trump.

El todopoderosísimo presidente estadounidense al que se llenaba la boca diciendo con odio que, en Springfield (Ohio), las inmigrantes haitianas se comían a perros y gatos, se ha descolgado con una pregunta digna de Descartes (nótese la ironía).

Dijo: “¿Por qué solo aceptamos gente de países de mierda? ¿No podemos traer gente de Noruega?". No, no me lo he inventado. El amigo de Abascal, Le Pen de Orbán, de Meloni, de Putin y de cualquier aprendiz de nazi ha defendido, en una intervención pública, la puesta en práctica de “una política de inmigración selectiva”. Como le parecía poco al nuevo padrino del Ku Klux Klan, añadió que rechazaba la llegada de personas de países del llamado tercer mundo. En realidad, fue menos fino (marca de la casa) y habló de países que eran “como lugares degradados y llenos de delincuencia”. Yo, en mi infinito desconocimiento, me pregunto si no pensarían lo mismo las americanas nativas cuando vieron desembarcar a las puritanas inglesas del Mayflower que las esclavizaron, lo mismo que esclavizaron a las habitantes de las zonas que ahora se encuentran en la zona subsahariana.

El caso es que, apoyando a sus aliados de la extrema derecha europea, Trump criticó duramente a Europa por sus políticas migratorias diciendo textualmente que “serán su final”. Añadió igualmente que se veía venir “el declive de la civilización europea”. Y con las palabras de odio del amiguete de la extrema derecha europea, y del que fríe a aranceles al campo español (entre otros), cerramos el círculo de Eurabia-Gran Reemplazo-Reemigración.

Y en esas estamos.

Es evidente que todas estas teorías, ni siquiera aptas para ser vaciadas en cualquiera de nuestros basureros, no tienen como objetivo lo que dicen pretender.

Es evidente que no se creen ni lo que dicen, pero sí pretenden desestabilizar las democracias buscando enemigas en las más pobres, en las que tienen cero posibilidad de defenderse.

¿Que hay locas que asesinan en nombre del Islam? Claro, ¿pero por ello tenemos que criminalizar a toda la población arabófona? ¿Hacemos lo mismo con todas las inglesas por Gibraltar, a todas las americanas por los golpes de estado en América Latina o a las habitantes de toda una ciudad española porque allí vive un asesino?

gran-reemplazo

¿Pero por qué esa saña en este momento?

Pues, porque si cuelan las ideas salvajes y nazis de este personal y se transforman en votos, éstas podrán llegar al poder o ser claves para formar gobierno en España, Francia etcétera. ¿Y a quién beneficiarían gobiernos de extrema derecha en Europa? Pues sí, ha acertado, a Estados Unidos y más concretamente a Trump. Esta situación, de paso, le vendría de perlas a un Putin igualmente imperialista al que también le encantaría ver desmembrada la UE para continuar avanzando en sus conquistas estalinianas.

Usted sabrá perfectamente lo que le conviene, pero está claro que si se busca encontrar a un objetivo pobre, al que nadie quiera defender, nos convendría no ser las figurantes de este malo vodevil porque si es así, si seguimos haciendo la política del avestruz, las siguientes seremos nosotras, aquí mismo. Pasó con las españolas y las portuguesas en Francia cuando los grandes éxodos de migrantes en los años 60 y antes con los exiliados de la guerra civil. Esto no cambia de método, sólo de etiquetas.

Decía el escritor y periodista portugués José Saramago que “he aprendido a no intentar convencer a nadie. El trabajo de convencer es una falta de respeto, es un intento de colonización del otro” y, desde este H2SO4, no se pretende decirle a nadie lo que tiene que pensar, faltaría más. Ese intento de doma ideológica se lo dejamos a otras especialistas en el tema.

Desde este Vitriolo pensamos que nuestras lectoras son lo suficientemente inteligentes para saber separar la mierda dogmática de lo verdaderamente emancipador para el ser humano.

Finalmente, sólo nos queda añadir dos cosas con respecto al “Gran reemplazo”.

La primera es de orden puramente legal y se encuentra en el Artículo 1 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU que, textualmente, dice así:

“Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”. No creo que haga falta aclarar nada con respecto a este articulado. Claro como el agua clara, a ver si aprendemos.

Y la segunda es un pensamiento del también francmasón Martin Luther King que disipa todas las dudas, si dudas quedasen aún:

“El que acepta pasivamente el mal está tan involucrado en él como el que ayuda a perpetrarlo. El que acepta el mal sin protestar contra él, coopera realmente con él”.

Nada más que añadir, Señoría.

Related Posts

agencia-tributaria-claves-beneficiarse-deduccion-maternidad

Agencia Tributaria: claves para beneficiarse de la deducción por maternidad

hace 12 minutos
policia-marruecos

La Policía dispara al aire, pero no evita la fuga de un traficante de drogas

hace 24 minutos
campana-solidaria-ramadan-2026-ayuda-familias-ceuta-gaza-marruecos

Campaña Solidaria Ramadán 2026: ayuda para las familias en Ceuta, Gaza y Marruecos

hace 48 minutos
triada-eclipses-tres-fenomenos-historicos-anos-consecutivos

La 'Tríada de Eclipses': tres fenómenos históricos en tres años consecutivos

hace 1 hora
premio-millonario-disputan-senegal-marruecos-final-copa-africa

El premio millonario que se disputan Senegal y Marruecos en la final de la Copa África

hace 2 horas
caritas-diocesanas-ceuta-campana-navidad-2025

Cáritas Diocesana de Ceuta: Campaña de Navidad 2025

hace 2 horas
  • Grupo Faro
  • Publicidad
  • Contacto
  • Aviso legal – Protección de datos
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
  • Política editorial
  • Términos de uso

Grupo Faro © 2023

No Result
View All Result
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión

Grupo Faro © 2023

No Result
View All Result
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión

Grupo Faro © 2023