La nueva investigación en torno a las muertes de los vecinos de Ceuta, Mustafa Dris y Mohamed Abdeslam, arrollados en el año 2020 por una patrullera de la Policía gibraltareña en aguas españolas, se inició este lunes en Gibraltar.
Se repetirán durante dos semanas las sesiones después de que el Tribunal de Apelación anulara el veredicto de ‘unlawful killing’ (homicidio ilegal o culposo) tras el recurso presentado por dos de los agentes de la Policía Real de Gibraltar.
Aquel fallo vino a concluir que lo más probable era que los agentes de la RGP incumplieran su deber de diligencia y que las muertes de los dos ceutíes constituyeran un resultado razonablemente previsible en función de las consecuencias de las acciones del barco policial.
Tras estimarse esas impugnaciones, el tribunal tuvo que fijar otra sesión que ha comenzado este lunes en la Roca.
Un policía gibraltareño cuenta qué pasó aquella noche
El medio Gibraltar Chronicle ha adelantado el contenido de la primera, en la que se escuchó a un miembro de la Policía gibraltareña, que fue el encargado de describir los momentos previos a ese choque que terminó con las vidas de los dos españoles.
Mustafa y Mohamed fueron trasladados junto con la embarcación que ocupaban hasta Gibraltar a pesar de que el incidente transcurrió en aguas españolas.
Los dos ceutíes iban acompañados de dos personas más que sí sobrevivieron a este siniestro y que podrán declarar en las próximas sesiones. Uno de ellos, además de familia de una de las víctimas es de Ceuta.
Un aviso y la incursión en aguas españolas
El policía que declaró iba en la embarcación que colisionó con la lancha ocupada por los ceutíes, cuyas familias llevan tiempo reclamando justicia y solicitando algo tan básico como los certificados de defunción.
Según el agente, tal y como recoge el medio Gibraltar Chronicle, recibieron un aviso de la existencia de una embarcación y avisaron a la Guardia Civil. Pensaron que la misma estaba en aguas de Gibraltar. La Policía iba con las luces apagadas.
Sintió un impacto y el agua empezó a entrar en la cabina, subiéndose a la embarcación de los ceutíes. Según el agente, al subir vio a dos hombres nerviosos, a otro muerto y un cuarto herido.
Un jurado distinto para la nueva vista
Esta nueva vista celebrada en Gibraltar está formada por un jurado distinto, presidido por el forense adjunto Karl Tonna. Deben determinar quién, dónde y cómo se produjeron esas muertes, así como la actuación que tuvieron los miembros de la RGP.
Se trata de una investigación que no tiene por objetivo determinar una responsabilidad civil o penal.
Qué se dijo en la anterior investigación
Los dos supervivientes manifestaron que habían sido embestidos por la patrullera gibraltareña. La clave está en si existió intencionalidad de ello.
En España, la investigación de la Benemérita concluyó que los dos ceutíes fueron arrollados de una manera brutal e injustificada, en un choque que quedó recogido en las grabaciones de las cámaras del SIVE. Todo ocurrió además en aguas españolas. La justicia española aún no ha actuado al respecto, habiéndose emitido comisiones rogatorias a Gibraltar, pero sin éxito.
Las familias de los dos fallecidos no les olvidan. De hecho, han acudido en varias ocasiones de Ceuta a Gibraltar para concentrarse en Convent Place y pedir justicia. Los dos varones dejaron 3 hijos cada uno.
Llevan prácticamente 6 años esperando que se haga justicia, que se dictamine qué sucedió aquella noche para que los dos ceutíes terminaron muertos. Con esta nueva investigación confían en que por fin termine lo que se ha convertido en una auténtica pesadilla.






