Satisfacción es la palabra que utiliza el consejero de Medio Ambiente, Barriadas y Equipamientos Urbanos, Gregorio García Castañeda, por la marcha, en estos momentos, del IV Plan de Barriadas que tiene su punto de finalización para los últimos meses del próximo ejercicio.
Reconoce que han tenido un parón de algo más de un año como consecuencia de la crisis económica y las medidas de ajuste que se debieron realizar, pero que con el relanzamiento del Plan de Inversiones, ahora mismo están trabajando en varios puntos de nuestra ciudad.
Así se está construyendo el local social de la barriada de Vicedo Martínez, dentro de la política del equipo de gobierno para que las distintas asociaciones de vecinos cuenten con un espacio donde puedan desarrollar sus actividades lúdicas y de otro tipo.
Se está haciendo un esfuerzo importante en la reforma de los acerados en varios núcleos de población. En casi todos ellos en una primera fase, porque continuarán más adelante con nuevas inversiones. Así en esa primera fase de acerados nuevos se trabaja en Miramar Bajo, en Parque Ceuta, en una de las calles de la barriada Varela-Valiño y Solís que se cambia al cien por cien o en Baro Alegret en la barriada de San José. Y se está preparando también para acometer los trabajos en el Polígono Avenida de África, donde todavía queda una fase por cambiar tanto las aceras como los propios parterres.
El Plan de Choque actúa en catorce zonas de Ceuta a la vez
En el mes de julio del año pasado se aprobó por parte del equipo de gobierno un Plan de Choque para las barriadas de nuestra ciudad que tenía un presupuesto superior a los dos millones de euros y que suponía una revisión en profundidad del funcionamiento de todos los servicios básicos en cada uno de los núcleos de población.
Pues bien, tal y como confiesa el consejero de Medio Ambiente, Barriadas y Equipamientos Urbanos, Gregorio García Castañeda, ahora mismo se está trabajando a la vez en unas catorce barriadas, donde a las mismas se han llevado a los diferentes servicios municipales para que se pongan al día distintas cuestiones básicas como el alumbrado, el acerado, el saneamiento o el abastecimiento de aguas, junto con pequeñas reformas en espacios públicos.






