Ahí están las fotos de los coches desguazados, con los motores desmontados y quemados para que no quede la más mínima huella. Y es que grupos organizados están desvalijando a plena luz del día vehículos en zonas, que como las inmediaciones del polideportivo Díaz Flor, están un tanto apartadas. Es cierto que el delegado del Gobierno se comprometió a terminar o al menos reducir en lo posible la quema intencionada de vehículos. También lo es que se ha notado un descenso con respecto a los dos años anteriores, pero el fenómeno parece haberse reproducido de otra manera. Y es aquí donde la Delegación del Gobierno, a través de la Policía y de la Guardia Civil, no debe perder comba, porque la realidad indica que hay verdaderos grupos organizados que se están dedicando a desvalijar, seguramente por encargo, coches para repuestos que luego encontraremos al otro lado de la frontera. Son numerosos los casos detectados en los últimos días y alguien tiene que poner freno.





