Ceuta ha salido a la calle este domingo para decir basta a las políticas que, a juicio de los vecinos, han llevado a la ciudad hasta la actual situación migratoria. La ciudadanía ha respondido de forma multitudinaria y cientos de ceutíes han querido mostrar su hartazgo y malestar.
La concentración ha comenzado en la Plaza de la Constitución y ha reunido a vecinos procedentes de distintos barrios de la ciudad. Una movilización planteada como un acto ciudadano y apolítico que, además de reclamar una respuesta ante la crisis migratoria, ha querido reivindicar la convivencia entre las cuatro culturas que forman parte de Ceuta.
“Estamos aquí todas las culturas de Ceuta. Es lo mejor que ha podido pasar en estos días. Aquí nos podemos ver todos”, explica una de las asistentes.

Los vecinos necesitan una solución
Entre los participantes se repite una sensación: la de que la ciudad necesita respuestas. Muchos aseguran sentirse desbordados por una situación que consideran excepcional y que, dicen, está afectando a su vida cotidiana.
“Lo estoy viviendo como la mayoría de todos las caballas, con incertidumbre, con mucha desolación, porque nos hemos sentido solos”, explica una de las vecinas.
Para ella, la concentración es una forma de demostrar que la ciudadanía no está de acuerdo con la gestión que se está realizando. “Más poder que este no tenemos. El pueblo no tiene más poder. Al final la decisión la toman ellos, pero que se sepa que estamos inconformes”, señala.
Una ciudad que quiere mantener su convivencia
Pese al malestar, durante la concentración también se ha querido lanzar un mensaje de unidad. Los participantes han insistido en que la crisis migratoria no debe convertirse en un enfrentamiento entre las diferentes comunidades que conviven en Ceuta.
“Siempre hemos convivido en paz. Si nosotros mismos no estamos unidos, entonces estamos perdidos”, señala otro de los vecinos.
Una de las asistentes recuerda además que la acogida forma parte de la identidad de la ciudad. “Ceuta siempre ha acogido a los inmigrantes muy bien. De hecho, está en nuestro himno: ‘a sus playas llegan, encuentran aquí su hogar’”.
Pero considera que lo ocurrido durante estos días ha desbordado cualquier situación anterior. “Esto no ha sido una inmigración habitual. No han sido ni 200 ni 500 personas. Ha sido una situación insostenible”, nos comenta.

Desde la Plaza de la Constitución hasta la Delegación del Gobierno
La concentración ha continuado después hasta la Plaza de los Reyes. Los vecinos han llegado hasta las puertas de la Delegación del Gobierno, donde las protestas han aumentado de intensidad.
Allí se han escuchado en reiteradas ocasiones peticiones de dimisión del delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano. “Estamos aquí abandonados prácticamente”, denuncia uno de los participantes, que considera que el Gobierno central debería haber actuado antes.
Otro de los asistentes también carga contra la respuesta institucional: “El Gobierno ya debería haber hecho algo”. Las críticas no se limitan a una cuestión política. Algunos vecinos aseguran que la situación está generando miedo e incertidumbre en distintos puntos de la ciudad.

"No se ha vuelto a la normalidad"
La sensación de inseguridad aparece en varios de los testimonios recogidos durante la concentración. “Esto se está viviendo de una manera que no se puede ni describir. La inseguridad... no nos sentimos tranquilos”, explica una de las personas que ha acudido a la protesta.
Otros vecinos aseguran que todavía no sienten que la ciudad haya recuperado la normalidad. “Esto va a durar un tiempecito. Ya lo vivimos en 2021 y esto va a durar un poquito, algunos meses”, señala uno de los asistentes.
Desde distintos barrios también llegan testimonios similares. “Soy del Sardinero, pero vengo aquí como todos. Cada uno será de la periferia y donde sea, pero por esto hacemos lo que sea”, explica un vecino.

"Esto lo estamos sufriendo nosotros, pero también ellos"
La concentración también ha dejado espacio para hablar de quienes han llegado a Ceuta y permanecen actualmente en las calles y en las playas. Una de las asistentes reconoce que la situación afecta a ambas partes. “Lo estamos sufriendo tanto nosotros como ellos”, afirma.
La vecina recuerda que distintas organizaciones de la ciudad están reuniendo fondos para proporcionar alimentos, agua y otros productos básicos a quienes permanecen en la calle.
“Las organizaciones de la propia Ceuta están reuniendo fondos para poder dar alimentos, agua y enseres esenciales para esas personas que también están sufriendo”, explica.
La concentración ha terminado frente a la Delegación del Gobierno con cientos de personas reclamando respuestas y mostrando su malestar. Una protesta que ha unido dos mensajes: el rechazo a la gestión de la actual crisis migratoria y la defensa de una Ceuta en la que, pese a la tensión de estos días, sus cuatro culturas continúen conviviendo en paz.





