La Dirección General de Aduanas e Impuestos Indirectos de Marruecos ha emitido instrucciones urgentes a sus delegaciones regionales en los puertos de Tánger Med y Casablanca para poner en marcha una amplia campaña de auditoría dirigida a tres grandes empresas marroquíes, sospechosas de estar implicadas en operaciones de fraude aduanero por miles de millones de dírhams.
Según fuentes cercanas al caso, la investigación se activó tras recibir información precisa de inteligencia proporcionada por la unidad central de análisis de riesgos y vigilancia. Este organismo detectó graves irregularidades en facturas y descripciones de mercancías importadas, con el objetivo de evadir el pago de los aranceles aduaneros correspondientes.
Facturas falsas y mercancías “camufladas”: así se movieron miles de millones ante los ojos de la aduana
Las inspecciones realizadas sobre el terreno por los equipos de control en las sedes y almacenes de las empresas implicadas destaparon sofisticadas técnicas de fraude.
Se confirmaron casos de falsificación de facturas y subvaloración de mercancías: los importadores presentaban ante la aduana documentos con valores notablemente inferiores a los reales, mientras que las auditorías bancarias –realizadas en coordinación con la Oficina de Cambios– demostraron que las transferencias a proveedores extranjeros eran mucho más elevadas de lo que se había declarado.
El valor total de las mercancías investigadas supera los 2.700 millones de dírhams e incluye principalmente maquinaria y equipos destinados a los sectores industrial y de la construcción.
El “cerebro electrónico” de aduanas: así destapó la inteligencia artificial una red de fraude a gran escala
El nuevo sistema digital de la aduana, reforzado con herramientas de inteligencia artificial (IA), desempeñó un papel clave en la detección de esta red de fraude. La plataforma identificó facturas sospechosas al cruzar datos con bases aduaneras internacionales y registros de organizaciones sectoriales, lo que permitió verificar los precios reales de los productos importados.
El Comité Nacional de Selectividad utiliza esta tecnología para contrastar las declaraciones aduaneras y detectar contradicciones o incoherencias en la documentación presentada, estrechando así el cerco sobre los responsables.
La trampa del “régimen de admisión temporal”: un negocio millonario a costa del erario público
El fraude no se limitó a la falsificación de facturas. Las investigaciones también revelaron un uso fraudulento del régimen de “admisión temporal”, un sistema que permite importar mercancías sin pagar aranceles bajo el compromiso de reexportarlas tras su uso. Sin embargo, en muchos casos las empresas investigadas desviaban estas mercancías al mercado interno, donde eran vendidas a precios competitivos, generando beneficios ilegales millonarios y provocando un grave perjuicio a las arcas públicas.






