La Romería de San Antonio ya late en Ceuta. Y lo hizo este domingo desde el corazón mismo de la devoción antoniana, la ermita del Monte Hacho, donde Rosa Milone Cassin, priora mayor de la Archicofradía de San Antonio de Padua, pronunció un pregón cargado de espiritualidad, emoción y sentimiento compartido entre Ceuta y la ciudad italiana donde reposan los restos del santo.
La pregonera, visiblemente emocionada desde el inicio de su intervención, ofreció un discurso profundamente religioso y humano en el que repasó la vida, obra y legado espiritual de San Antonio de Padua, al tiempo que puso en valor la estrecha unión que desde hace más de una década mantienen ambas hermandades.
El acto, celebrado en una ermita abarrotada de fieles, contó con la presencia de autoridades civiles y eclesiásticas, representantes del Consejo de Hermandades y Cofradías y hermanos mayores de distintas corporaciones ceutíes.
La pregonera fue presentada por Eva Perea Martos, vicehermana mayor de la cofradía antoniana en Ceuta, quien realizó una sentida semblanza de Rosa Milone y de la relación espiritual que la une a Ceuta desde hace años. Las melodías de la Asociación Coral Andrés del Rio Abaurrera pusieron el ambiente solemne a una tarde marcada por la emoción y el recogimiento.

Una década de unión entre Ceuta y Padua
Durante su presentación, Eva Perea recordó cómo la cofradía ceutí fue agregada en noviembre de 2014 a la Archicofradía de Padua, un vínculo que se ha fortalecido a través de peregrinaciones, encuentros y celebraciones compartidas.
Entre esos momentos destacó la llegada en 2015 de las reliquias “Massa Corporis” de San Antonio al Monte Hacho, así como las distintas peregrinaciones realizadas por la hermandad ceutí a la ciudad italiana en los últimos años.
Perea describió a Rosa Milone como una mujer profundamente marcada por el espíritu antoniano y destacó no solo su preparación intelectual, sino también “su bondad, virtud y sencillez”. Perea repasó además la trayectoria vital y cofrade de la pregonera, nacida en Padua en 1964, licenciada en Lenguas y Literaturas Extranjeras Modernas y con una amplia vinculación pastoral y catequética dentro de la Iglesia italiana antes de integrarse plenamente en la Archicofradía de San Antonio en 2005.

Un pregón desde la espiritualidad
Rosa Milone repasó la vida de San Antonio y su mensaje cristiano. La intervención de Rosa Milone se convirtió en una auténtica catequesis sobre la vida de San Antonio.
La pregonera realizó un extenso recorrido histórico y espiritual desde el nacimiento del santo en Portugal hasta su ingreso en la orden franciscana, sus intentos misioneros en Marruecos, su etapa de humildad en la ermita de Montepaolo y su posterior reconocimiento como uno de los grandes predicadores de la Iglesia.
Milone puso especial énfasis en el proceso interior vivido por San Antonio tras el fracaso de su misión africana y cómo la humildad, la obediencia y la renuncia personal acabaron transformándolo espiritualmente.
“Antonio aprende a confiar completamente en Dios y en los planes del Señor, aun cuando son diferentes de los suyos”, expresó durante su pregón. La priora de la Archicofradía insistió también en el mensaje de entrega al prójimo y en el carácter cercano y universal del santo, al que definió como “un compañero de camino” para millones de devotos en todo el mundo.

Ceuta y Padua, unidas por San Antonio
Uno de los momentos más emotivos del pregón llegó cuando Rosa Milone recordó el hermanamiento entre ambas cofradías y la importancia espiritual que ha tenido para la Archicofradía italiana la relación mantenida durante esta década con la hermandad ceutí.
“Este vínculo que nos une no es un lazo exterior, sino una realidad profunda y auténtica”, afirmó ante los asistentes. La pregonera recordó además la visita realizada por la delegación paduana a Ceuta en mayo de 2015 para formalizar el hermanamiento y entregar la reliquia del santo que actualmente se venera en el Monte Hacho.
También hizo referencia a las numerosas peregrinaciones realizadas desde Ceuta a Padua con motivo de la Fiesta de la Lengua de San Antonio y otros encuentros antonianos internacionales.
Fe, emoción y devoción popular
La ermita acogió un acto marcado por el sentimiento antoniano. El pregón dejó numerosos momentos de emoción entre los asistentes, especialmente entre los miembros de la cofradía antoniana y la delegación llegada desde Padua. Rosa Milone habló también desde la experiencia personal de su propia devoción al santo, cultivada desde la infancia en una familia profundamente religiosa y reforzada por la cercanía cotidiana de la Basílica de Padua. “San Antonio nunca ha dejado de darme su apoyo”, confesó la pregonera al recordar algunos de los momentos más difíciles de su vida.
La priora concluyó su intervención reivindicando el papel de San Antonio como símbolo de unión entre pueblos, culturas y generaciones. Un mensaje especialmente significativo en una ciudad como Ceuta, marcada históricamente por la convivencia y el encuentro entre diferentes realidades.
A la finalización el pregón se entregó el Escudo de Oro de la Cofradía de San Antonio del Monte Hacho a la Archicofradía de Padua además de otros presentes en sentido contrario. Con este pregón, la cofradía de San Antonio del Monte Hacho abrió oficialmente el calendario de actos de una romería profundamente arraigada en la tradición popular ceutí y que volverá a reunir durante las próximas semanas a cientos de fieles y devotos en torno a la figura del santo portugués.





