Ayer cumplió 25 años como presidente de nuestra ciudad. Felicidades por ese cuarto de signo estando al frente del Gobierno Municipal.
Muchas cosas han pasado pero hay que seguir hacia adelante resolviendo problemas de la mejor manera posible.
Su sonrisa, su afabilidad y la capacidad de aguantar carros y carretas no se la va a negar nadie. Su partido confía en usted, gana elecciones tras elecciones y su liderazgo no se cuestiona.
Con todos mis respetos, creo que 25 años son demasiados por muchos motivos y que la alternancia, dentro de un partido político, debería ser tenida en cuenta, aunque las urnas son las que deciden quién debe gobernar.
De usted he oído y leído de todo, aunque los votos de los ciudadanos y ciudadanas refrendan su gestión.
La corrupción y el mamoneo en las oposiciones municipales, el dinero dilapidado por el mal mantenimiento de jardines, parques, obras que no se ejecutan correctamente, fatal mantenimiento de edificios escolares en los que tienen las competencias, nombramientos en su gobierno que nadie entiende, la limpieza, las colonias de los gatos, lo sucedido con viviendas de protección oficial, el paro, los índices de pobreza, el olvido y deterioro de algunos edificios municipales e históricos, las empresas que licitan con el ayuntamiento y no pagan a sus empleados, los proyectos que se quedan en el tintero...
Pero hoy es un día de alegría y reconocimiento.
Creo que todos deseamos que cuando cumpla otros 25 años al frente de la casa consistorial Ceuta sea una sociedad más justa, más solidaria, más igualitaria, con más futuro, con mejores posibilidades y sin sospechas sobre ningún tipo de corrupción, amiguismo, compadreo y padrinismo. Sabrá usted que un manto de miedo suele cubrir a los ciudadanos a la hora de denunciar irregularidades.
Ya tendrá usted 97 años dentro de 25. Ojalá, si las urnas lo mandaran, cumpla los 50 años siendo un ejemplo para todos los ayuntamientos de nuestra nación.
Llevemos a Ceuta en nuestro corazón y luchemos por ella.
Siempre estaremos de paso pero la ciudad verá nacer a otras generaciones que deben seguir su camino.
¡Felicidades, señor presidente!
Salud, noble ciudad,
salud y honor.







25 años en el poder. ¿Es motivo de felicitación? ¿Ha alcanzado la felicidad? Habrá que preguntarselo.