Las artes marciales cuentan con una afición importante en Ceuta. Muchos son los chicos y chicas atraídos por estos deportes en la ciudad autónoma que, incluso, han dado un paso más hasta llevarla a la profesionalización o, al menos, a competir al más alto nivel.
El pasado fin de semana, como referencia más cercana, el Club Sepai recontó hasta siete medallas en la liga nacional de kárate celebrada en Logroño. También el Club Ushiro que, por otro lado, llevó el nombre de la ciudad autónoma a lo más alto del podio nacional de judo en la Copa de España de Veteranos, celebrada en el municipio de Villaviciosa de Odón, en Madrid.

Nueva experiencia en Estepona
Ahora, este fin de semana, el Club de lucha ‘Tiger Muay Thai’ quiere repetir éxitos en la misma línea de sus vecinos en las artes marciales. Fernando Gallardo, su entrenador, se desplazará hasta la provincia de Málaga acompañando a cuatro de sus luchadores. Concretamente, a Estepona, para participar en la VIII Velada de Muay Thai, organizada por el club deportivo ‘Golden Boy Muay Thai’. Será la duodécima edición.
Antes, eso sí, se ha pasado por la mesa de ‘El Faro + Deportivo’ a modo de previa de la celebración de este evento, al que viene siguiendo prácticamente desde su primera edición.
“Empezamos ya con ellos desde la primera edición”, recordó Fernando. “Al principio no había clasificación. Invitaban a los clubes deportivos que quisieran ir, pero hoy en día sí, porque la promotora se ha hecho muy grande gracias a Darío Gil. Ahora le llueven ofertas de todos lados”, aseguró. “El hombre ahora tiene que seleccionar, y a Ceuta siempre nos selecciona y nos lleva, porque estamos con él desde el principio”.

Cuatro luchadores con un gran palmarés
Esta vez, irá acompañando a Abdelmuhim Samdon ‘Pajarito’, campeón de España en categoría profesional; Benjamin Alal, campeón del mundo en la edición XFC celebrada en Roma (Italia) en categoría máster juvenil; Adam Miranda, subcampeón de España en los campeonatos celebrados en Benidorm también en categoría máster juvenil; además de Eric, de tan solo 12 años, que debutará en categoría infantil, en la edición Golden Series.
Los cuatro lucharán en una velada de gran exigencia competitiva. “Hay mucho nivel”, avisó Gallardo. “Hay muchos combates profesionales. Mi gran amigo Darío Gil va subiendo la promotora cada vez más de nivel, trayendo a luchadores de gran prestigio”.
Por ello, el entrenador del Club de lucha ‘Tiger Muay Thai’ simplemente espera de sus luchadores que “vayan cogiendo experiencia, y con los años irán haciéndose profesionales”. Aun así, aseguró que dejarán bien posicionado el nombre de Ceuta en esta nueva velada.
“Vienen haciendo las cosas bien y desde hace muchos años”, expresó Fernando Gallardo. Expuso el caso, por ejemplo, de Mohamed Dris ‘El Patas’ que sigue luchando en el club desde que comenzó hace siete años, o de ‘Pajarito’ Samdon, que entrena con Gallardo desde hace diez años.

Un deporte de mucha crudeza
“Seguidos sin parar”, recalcó. “Es una cosa muy dura. Yo soy exigente. Mi entrenamiento es bastante duro. Entonces quien me aguanta a mí, puede aguantar el ring”. Requiere, por tanto, una resistencia física muy férrea, pero como dijo Fernando, “más mental. El 99% es mental. La mente por encima del cuerpo, siempre. Si entras con una actitud positiva, ya el 50% lo tienes, y si luego eres técnico, eres bueno y tienes fondo físico, tienes muchas posibilidades de ganar el evento”.
Una resistencia que deben soportar desde el primer minuto hasta el último. Nueve en total, como parte de un combate en formato 3x3, con un minuto de descanso de por medio. “Parece muy fácil, pero es un infierno”, apuntó Fernando. “Entonces hay que prepararlos y entrenarlos bien. Concienciarlos, tanto mental como físicamente, y apoyarlos en todo momento”.

Esta exigencia tan alta es, precisamente, la razón principal por la que este deporte de combate no está al alcance de cualquiera. “Ahora mismo tengo entre 50 y 60 chavales. Van yendo y viniendo. El muay thai es un deporte muy duro”, comentó Fernando. “Es como un colador. Entran cien chicos y se quedan dos. Se quedan todos los que lo soportan”.
La clave para superar este camino es, como dio a conocer el propio Fernando, la “humildad. Demuestran humildad, constancia y perseverancia. Y muchas ganas. Son chavales que de verdad lo llevan dentro y les gusta. Ese es el primer motivo para poder llegar en la vida a ser alguien: que lo que hagas te guste”.
Una actitud de entusiasmo que los luchadores de este club ‘Tiger Muay Thai’ demuestran cada día. No solo iluminados bajo el foco de la competición, sino, sobre todo, entre las penumbras de las cuatro paredes. Es ahí donde se enfrentan cada día, tirando de una resistencia bestial, al peor enemigo que jamás tendrá el hombre: uno mismo. Al menos, no están solos en esa batalla.
“El día a día son varios turnos de trabajo y de clases, para menores y mayores. Y mucho trabajo”, comentó Fernando. “Ahora, por ejemplo, en Ramadán hemos tenido que adaptar los horarios a ellos, para que puedan ayunar, comer y rezar. Mi club es una familia, no un gimnasio. Es un club deportivo donde intentamos ser una familia entre todos y ayudarnos mutuamente. Yo les ayudo a ellos, y ellos me ayudan a mi. Eso es lo que procuramos día a día”.

Quieren llevar las artes marciales a otro nivel
En el interior de las instalaciones del club de lucha ‘Tiger Muay Thai’ todo es unión y fraternidad. Sin embargo, solicitan que esta ayuda también llegue desde fuera en forma de recursos necesarios para su sostenibilidad y, quizás, futura expansión. “Donde estamos ahora mismo no tiene altura”, lamentó Fernando. “Queremos hacer veladas. La misma serie Golden Boy que se está haciendo en Estepona”.
Esta competición cuenta con el respaldo de su Ayuntamiento. Desde el club de lucha ‘Tiger Muay Thai’ desean que, en Ceuta, ocurriese lo mismo. “Queremos involucrar al Ayuntamiento de Ceuta y al ICD, para que nos ayude a encontrar algún sitio que tuviera capacidad para meter el ring y para poder hacer más eventos deportivos que le den a Ceuta más motivación en el tema de las artes marciales”.
Aun así, pese a todo, Fernando reconoció que “muchas personas me ayudan”, expresó a modo de agradecimiento. Asimismo, entendió que los que no lo hacen “no es porque no quieran, simplemente porque Ceuta, por sus características es difícil”.
Una gran ayuda la reciben por parte del Club de Tenis y Pádel Loma Margarita, que les han cedido las instalaciones para poder desarrollar sus entrenamientos diariamente. Gallardo quiso, por ello, expresar su agradecimiento hacia su presidente. Aun así, no ocultó su deseo de contar con su espacio propio. “De momento seguimos como estamos, pero con la ilusión y las ganas de encontrar lo que queremos”.
La misma ilusión, precisamente, que le llevará este fin de semana a competir en Estepona para demostrar que las artes marciales, de la mano del muay thai, goza de buen prestigio en la ciudad autónoma de Ceuta.





