Las alertas de la Agencia Española de Medicamentos se han sucedido en los últimos meses. La más reciente, que ha provocado la retirada de un fármaco, no ha tenido repercusión en Ceuta.
El producto en cuestión, Blokium-Diu 100 mg/25 mg comprimidos, se usa en pacientes con problemas de hipertensión arterial alta. El aviso cierne a un lote afectado que ha sido distribuido en numerosos puntos del país.
Afortunadamente ese mismo paquete no ha llegado a la ciudad, según indican fuentes consultadas por El Faro. Sin embargo, de darse algún inconveniente a la hora de adquirirlo, se pueden buscar existencias en las farmacias de Sevilla.
Alternativas
Otra alternativa en este supuesto es el consumo de otros artículos similares que también se venden por norma general. Fundamentalmente las opciones se dividen en dos grandes grupos, específicamente, en diuréticos y en betabloqueantes.
Algunas recomendaciones diferentes a Blokium-Diu del primer grupo son el Acebutolol, el Atenolol o el Betaxolol entre otros. El metoprolol o el propanolol, que pertenecen al segundo mencionado, también son viables.
La elección de tomar otro medicamento no puede decidirla el paciente a solas. El cambio debe contar con el respaldo de su médico, que es el único autorizado para efectuar la modificación de la receta. Una vez sustituido un fármaco por otro, puede acudir a la farmacia a pedirlo.
Falta de un componente
Establecimientos de otras ciudades españolas sí han tenido que retirar el lote afectado de sus estanterías y amaneces. De hecho, la propia AEMPS solicita en su anuncio la devolución de los artículos comprados por usuarios en los últimos días.
La decisión es fruto de la falta de un componente en las pastillas en la serie fabricada de forma defectuosa. La noticia, en realidad, responde a un asunto excepcional. Ya ha sucedido en ocasiones similares.
La agencia no solo advierte de estas situaciones o elige apartar de las farmacias productos. La entidad también se dedica a analizar y publicar qué medicamentos sufren un déficit en el mercado. De hecho, en los últimos meses se han emitido diferentes comunicados en relación a la ausencia de fármacos.
TDAH y epilepsia

La lista de afectados por esa situación en Ceuta incluye Atomoxetina y Lyrica, indicados respectivamente para el TDAH y para la epilepsia. Los más recientes también están vinculados al tratamiento de infecciones.
El gel oral Daktarin y Benzetazil también son de los más difíciles de obtener. Los dos primeros sirven para abordar este tipo de afecciones. El primero de los citados está indicado para curar la candidiasis bucofaríngea y del tubo digestivo. La ausencia de su aprovisionamiento en los establecimientos nacionales fue notificada por el organismo público el nueve de junio.
El único que falta en las farmacias de Ceuta pero que permanece fuera del tablón de avisos de la agencia es el Benzetacil. El preparado tiene como base un antibiótico utilizado para paliar numerosas afecciones. Contiene bencilpenicilina benzatina, un compuesto que sirve para erradicar infecciones provocadas por gérmenes.
La lista de enfermedades que abarca incluye desde la faringitis o la amigdalitis hasta otras menos comunes como las tropicales causadas por bacterias Treponema. Se usa también en pacientes diagnosticados con Erisipela, así como en aquellos con sífilis primaria y secundaria.
Se puede aplicar a modo de prevención para personas con fiebre reumática, erisipela o con Glomerulonefritis post-estreptocócica, una manifestación específica de la inflamación renal.
La raíz de la escasez
Los medicamentos citados previamente son solo algunos de los que España carece. Otros anuncios nacionales recientes emitidos por la agencia ciernen a fármacos antinflamatorios y a la vacuna para la gripe. Los preparados prescritos para abordar las arritmias y el colesterol también sufren problemas de suministro.
Son cuantiosos los que están dentro de la lista de agotados en las farmacias. El portal de noticias Euro News concreta aún más la cifra y apunta a más de 1.100 productos. El mismo medio, de hecho, especifica cuáles son las razones que han empujado a esta situación.
“Detrás se esconde un factor estructural: la fuerte dependencia de China en la producción de componentes”, detallan. La AEMPS indica en su web oficial que frecuentemente esta circunstancia se da cuando se producen fallos en la fabricación o en la distribución.






