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Las diversas ‘hojas de ruta’ que se fueron contando desde julio se han incumplido porque los técnicos han preferido asegurar y que haya seguridad de que se contará con suficiente aglomerado asfáltico
Lleva mucho tiempo hablándose del Plan de Barriadas y las diferentes fechas que se han ido barajando para la licitación de los proyectos no se han podido cumplir. Tampoco sobre el particular se han ofrecido explicaciones por parte del equipo de Gobierno, pero tanto el recorrido que ofreció el consejero de Fomento, Néstor García, como unos meses después el mismo presidente Vivas no se han podido cumplir. La última apuesta del jefe del Ejecutivo es que para el mes de junio se haya logrado el cumplimiento de todo este paquete que se valora en unos 40 millones de euros, aproximadamente.
¿Cuál ha sido la razón que ha provocado este retraso en la puesta en marcha del Plan de Barriadas? De manera principal, desde la Consejería de Fomento se querían despejar todas las incertidumbres técnicas que se pudieran plantear y que obligarían, desde luego, a una paralización de los proyectos por falta de dotación suficiente de aglomerado asfáltico. Y es que la falta en nuestra ciudad de una planta de aglomerado asiático obliga a que el mismo se deba traer desde la Península y si la demanda es muy importante como se prevé podría resultar perjudicial ante el número importante de obras que se comenzarán en los próximos meses.
Los técnicos han buscado las fórmulas con distintas empresas para asegurar ese número de toneladas suficientes de aglomerado asfáltico. No solamente para atender a las distintas obras del Plan de Barriadas, sino otras que igualmente se comenzarán a ejecutar en las próximas semanas. Sin olvidar, que una de las grandes inversiones que la Ciudad tiene pendiente es un plan de asfaltado en distintas calles de la ciudad y para ello, como es lógico, el aglomerado asfáltico es esencial.
Recordemos que durante los últimos meses de la anterior legislatura se llevó a cabo un plan de asfaltado en gran parte de la ciudad y con posterioridad se aprobó un acuerdo en la Asamblea para lanzar un segundo plan, dado que se consideró que el primer plan no había llegado a todos los lugares que se consideran básicos para mejorar el firme. El objetivo por parte del Gobierno es que estos planes no se lleven a cabo cada cuatro años, en fechas cercanas a las elecciones, sino que se ejecutarían con carácter bianual.
Cuando se dieron las primeras explicaciones en el mes de julio se estableció que el diseño del plan quedaría definido ese mismo mes y que los proyectos se terminarían en octubre, la licitación en diciembre y luego, las primeras obras a partir del mes de febrero. El presidente Vivas situó a finales del mes de septiembre otro panorama distintos: licitaciones en tres bloques, diciembre, febrero y el resto en junio. En su análisis de primeros de año ya se conformaba con situar el conjunto de todas las actuaciones en el horizonte temporal, como máximo, de inicio del verano. Y es que, se ha tenido la previsión de asegura para que luego no hubiera retrasos por falta de este material.
El inicio de la licitación, en días
Aunque la fecha dada por el presidente para el conjunto de las licitaciones del Plan de Barriadas pueda estar ultimado y adjudicado, lo cierto es que avanza en que en los días que aún quedan del mes de enero y la primera semana de febrero ya se pueda ver la publicación de los primeros trabajos.
Unos trabajos que se llevan realizando desde hace varios meses y que suman por un lado las inversiones que se habían previsto en el mencionado Plan primitivo del año 2015 con las nuevas necesidades que han sido planteadas por los diferentes presidentes de las asociaciones de vecinos. Además, incluso por parte de la Consejería de Fomento se ha llegado a contratar a profesionales externos a la Ciudad Autónoma para que ayudaran a la realización de estos proyectos.






