Y volvemos con las asustaviejas. Y es que estas elecciones van camino de ser las elegidas para que los partidos usen Ceuta y Melilla a su antojo, erigiéndose en los héroes que necesitamos.
Ahora nos viene el PP, cómo no, a decirnos que el 28M nos jugamos “la soberanía y la defensa de los españoles que viven en nuestras Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla”. Lo dice el vicesecretario de Organización del Partido Popular (PP) a nivel nacional, Miguel Tellado. Así que ojo, que parece, según el pepero, que vienen a invadirnos y que aquí hay que votar a la derecha para que no nos roben la bandera.
El PP debe reflexionar. Mejor que se olviden del complejo ‘Perejil’ porque nada bueno les va a traer y mejor que echen mano de la sensatez antes de meter miedo a una población que sabe perfectamente lo que tiene que hacer y a la que no se le va a convencer de quiebra alguna de la soberanía.
Dice el PP que la defensa de la españolidad de las dos hermanas la llevan en el ADN y que nunca las van a abandonar. Con tal de buscar votos hacen hasta el ridículo.
Un gobierno tiene la obligación de defender a su país, garantizar su integridad territorial y eliminar sus discriminaciones. Eso lo hace el partido, sea el que sea, porque es su obligación. Vender los logros que no se tienen es tan infantil como bajuno. Lo es como echar mano del mensaje salvador utilizando el victimismo.
Mal vamos por ese camino, como mal vamos buscando comparaciones odiosas, bajunas y que no hacen sino buscar separaciones radicales aunque no las generen separatistas sino políticos de chaqueta y corbata que se creen más españoles que el resto.
El 28M nos jugamos el gobierno de nuestro pueblo, la representación política de nuestra ciudad, pero no nos jugamos nuestra identidad como españoles ni la protección de nuestras fronteras que están más que garantizadas. Déjense de rollos, de crispaciones y de falso patriotismo.






