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Cuca Roseta inaugura a las 22.30 horas los ciclos de conciertos del Festival
Dicen que cuando comenzó “llegó a la casa de todos los portugueses con la inconfundible música del Pingo Doce” y eso que iba para psicóloga, confiesa. Pero en tan solo diez años y con tres discos a sus espaldas se ha convertido en una de las voces de la nueva generación del fado, incluso hay quien la sitúa como la voz revelación de este estilo. Sin embargo, Cuca Roseta no se siente así, ella es una simple “esclava” del mensaje poético que esconde este estilo. Pero por si se abren dudas, los ceutíes tendrán la oportunidad de disfrutar de la sensibilidad y portentosa voz de la portuguesa esta noche, a partir de las 22.30 horas en la Plaza Nelson Mandela. Ella es la encargada de abrir el ciclo de conciertos que ofrece la nueva edición del Festival ‘Sete sóis, sete luas’.
En este concierto lanzará una mirada al espíritu y a la reflexión que, como acostumbra a hacer este género musical, vendrá acompañada por la música de la viola (guitarra española) y la guitarra portuguesa, además de la de un bajo y la voz solitaria, dulce y desgarradora de la propia fadista. Explica Roseta que “el fado muestra cómo se siente el pueblo portugués, es una definición sociológica de su cultura. Somos un pueblo muy afectivo, que habla mucho de la pérdida, de los sentimientos”. Sin embargo, ella encarna a esta nueva generación que ha conseguido universalizar el folclore de su país. “Mi música se separa de esa tristeza y melancolía que lo han definido siempre. Yo creo canciones más dinámicas, alegres y positivas, creo que ahí reside la gran acogida que se está teniendo en todo el mundo”, aclara.
Y es que el fado es un género musical que tiene mucho de raíz. Sigue vivo y alejado de las modas, es ajeno al paso del tiempo. “El fado continúa vivo, una nueva generación de fadistas ha empezado a cantar, son lo que se denominan las nuevas voces del fado. Aunque el estilo siempre se mantiene y conserva las mismas raíces”, explica.
Y es que esta música tradicional lusa es internacionalmente conocida como un canto a la frustración, la nostalgia y a la melancolía que acerca las historias de sus gentes humildes. Roseta confiesa que siempre se sintió atraída por estas melodías, “desde pequeña he sido muy romántica y sentimental”, pero que cuando tuvo que elegir entre el camino de estudiar o el de la música, llegó solo. “Fue el fado el que me eligió a mí”.
Con las nuevas voces como la suya, esta música que es “folclore, tradición y sentir de un pueblo, pero sobre todo, magia” consigue estar más viva que nunca. De ella Roseta asegura que “ha encontrado su raíz” y con ella dice mantener un respeto por la tradición y la pureza a pesar de tener una mirada más moderna. La cantante lusa adelanta que el de esta noche será un concierto potente, “un espectáculo intenso cargado de emociones”, en el que combinará las canciones de su último álbum, ‘Raíz’, con canciones más tradicionales.






