La Guardia Civil ha detenido esta semana en la zona portuaria a un marroquí, de los que entró en Ceuta durante la avalancha de finales de julio, al detectar durante una identificación en un control que le constaba una orden de prohibición de entrada en España tras una condena por delito de adoctrinamiento terrorista.
La acción delictiva por la que fue condenado no la cometió en Ceuta y data de los años 2022/23. Tras el dictado de una sentencia se había expulsado a su país, Marruecos, fijando así una orden de prohibición de acceso a territorial nacional.
El día de la entrada masiva cruzó a nuestra ciudad permaneciendo en un domicilio durante todo este tiempo.
Interceptado en un control
Esta semana, durante un control, se le interceptó a bordo de una motocicleta. Al proceder a su identificación, se verificó que le constaba esa orden de prohibición de entrada en España y por ese tipo de delito.
De inmediato se ejecutó la expulsión a Marruecos. Así lo han confirmado fuentes consultadas por este medio, sin que el Instituto Armado haya hecho alguna declaración al respecto.
Sucede lo mismo que con la Policía Nacional. Sus agentes también han llevado actuaciones de este tipo, pero no trascienden públicamente ni se remiten notas de prensa al respecto. Hay un silencio oficial impuesto para que no se dé a conocer ninguna actuación de este tipo.
Las recientes declaraciones del ministro Fernando Grande-Marlaska
Tras la entrada masiva de finales de julio, los servicios de Información fueron reforzados con más agentes, tanto en el caso de CNP como de Benemérita.
El pasado 13 de agosto, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, declaró a preguntas de los periodistas que estaban “vigilantes” sobre este tipo de delincuentes”.
Hizo hincapié además en que estaban “monitorizando todas las personas que han entrado, porque tenemos una comunicación directa permanente, no únicamente consecuencia de esta crisis del 30 de julio, sino sin necesidad de crisis, sobre cualquier circunstancia, sobre cualquier persona investigada en Marruecos, en cualquier otro país, en España, en la Unión Europea, por su posible implicación en actividades terroristas”.
Según ha informado El Independiente, el CNI avisó a Interior de que durante la avalancha habían entrado tres terroristas en Ceuta. Se trata de personas que habían sido expulsadas a Marruecos y les constaban órdenes de prohibición de estancia en España.
Investigaciones en marcha tras la avalancha
Los servicios de información de Policía y Guardia Civil trabajan en poner rostro e identidad a todos los que cruzaron en avalancha, ante la convicción de que había muchas personas que estaban en busca y captura y otras a las que les constaban órdenes de expulsión.
Centraron las miras en individuos de corte radical. Hay que identificar a quien pasó, analizar múltiples archivos de fotos y videos y revisar todas las cámaras de seguridad para garantizar la seguridad.






