Jorge González, uno de los estanqueros más antiguos de Ceuta, se ha llevado una alegría al enterarse de que en el sorteo de la BonoLoto de este lunes han aparecido seis acertantes de Segunda Categoría y uno de esos boletos ha sido validado en su establecimiento, ubicado en Capitán Claudio Vázquez, con un premio de más de 30.000 euros.
Aunque todavía no se conoce la identidad del ganador ya que el resguardo ha sido validado a través de la página web, este hombre celebra esta gran noticia con todos sus amigos.
En la puerta del establecimiento ya está colgado el cartel donde se indica que un gran premio de 31.671€ ha sido vendido ahí y los vecinos de la zona no han dudado en brindar con Jorge por esta alegría.

El estanquero, muy contento
Ha sido a media mañana cuando el estanquero se ha enterado de la buena nueva de la mano de Tomás Vallejo, de la delegación comercial de Loterías y Apuestas del Estado de Ceuta. Este hombre ha llegado a su establecimiento con el cartel del premio, anunciando así esta noticia a Jorge.
Para él, que un boleto validado en su administración haya sido ganador de la BonoLoto le hace sentirse “muy contento. Es una alegría, aunque ha sido poco, pero bueno, un pellizquito bueno”.
Al haber sido validado el boleto por internet, no conocen al ganador. “Nos quedaremos con la duda”, expresa Jorge, que espera que sea alguien a quien este dinero le haga falta y le ayude a “tirar hacia delante”.
Más de 60 años en este local
Más que una administración de loterías o un establecimiento comercial, este local es un museo. Historia viva. Lleva décadas abierto. Primero fueron sus padres quienes estaban al frente del mismo y luego se hizo cargo de él Jorge, quien lleva en el negocio más de 60 años.
Al principio fue una tienda de comestibles, estanco y Loterías y Apuestas del Estado, “pero la tienda la tuve que quitar con los supermercados. Ya no venía nadie, nada más que los fiados del barrio”, y ahora solo vende tabaco y quiniela.
Así se mantiene como puede y va tirando hacia delante hasta que llegue un punto en el que no pueda más.
Abocado al cierre
Y es que, Jorge González ve como su negocio está abocado al cierre. Sobre todo, desde que realizaron unas obras en esa calle “y nos han encerrado aquí con los muros y tendremos que cerrar el negocio después de 60 años”, lamenta.
Para él, con el paso de los años, ha visto como la situación de su local ha ido “de mal en peor. Antes paraban los coches aquí, bajaban, compraban y se iban”.
Sin embargo, ahora “no puede parar nadie porque lo multan. Me tienen aquí encerrado”, lamenta el estanquero.
A esto hay que sumarle que él está de alquiler y “tengo que estar pagando alquiler, autónomo, luz y agua y no saco para tanto”.
Reliquias en las paredes
Otro aspecto que hace de lugar algo especial son las reliquias antiguas, fotografías y animales disecados que se pueden ver por todas las paredes.
Entre otras cosas hay billetes antiguos, fotografías de su familia y amigos, planchas históricas, cabezas de animales disecadas, sellos, botellas, figuras, trofeos… Un sin fin de antigüedades que ha ido acumulando con el paso de los años y que convierten este establecimiento en un museo.
Allí, cada día se reúnen los vecinos del barrio y acompañan a Jorge, a quien echarán mucho de menos el día que tenga que cerrar. “Ellos siempre están aquí acompañándome. El amigo Jordi, el amigo Chito, el amigo Pocholate y algunos que faltan”, menciona el estanquero.
Sobre el posible cierre, Jorge González reitera, “espero que no, pero es que es muy difícil. Me han encerrado aquí, no hay acceso a entrar a comprar. Aquí estamos hasta que llegue el día y tenga que cerrar y se acabó la cosa. No hay esperanza ninguna”, concluye.





