La XI cumbre bilateral celebrada ayer en Madrid entre los Gobiernos de Madrid y Rabat ha servido para escenificar el buen momento por el que atraviesa la relación bilateral, marcada por la voluntad de ambos países de priorizar los intereses compartidos y aparcar los contenciosos tradicionales.
“No hay marcha atrás en la relación entre España y Marruecos”, ha sentenciado el primer ministro marroquí, el islamista moderado Abdelilá Benkiran, en la rueda de prensa conjunta con Mariano Rajoy celebrada al término de la cumbre, denominada formalmente Reunión de Alto Nivel, y de la que ayer informaron las distintas agencias informativas. Los dos jefes de Gobierno han confirmado que no habían hablado de la tradicional reivindicación marroquí sobre la soberanía de Ceuta y Melilla. “Ceuta y Melilla es un tema antiguo entre España y Marruecos del que vamos a seguir hablando. Pero cuando estamos construyendo unas relaciones basadas en la confianza, empezamos por lo bueno y lo positivo y para otros asuntos ya hablaremos más adelante”, explicó Benkiran. Tampoco ha formado parte de la discusión entre los dos jefes de Gobierno el reciente procesamiento de 11 altos cargos militares marroquíes en la Audiencia Nacional por un delito de genocidio en el Sahara Occidental, una decisión que Rabat descalificó públicamente afirmando que “rayaba el ridículo”. Rajoy señaló que se trata de un asunto que “compete a jueces y fiscales”, mientras que Benkiran ha confirmado que este tema se ha abordado en la reunión que han mantenido los ministros de Justicia en el marco de la RAN. “Es un asunto que se irá tratando de los modos más habituales entre entidades competentes”, dijo el primer ministro marroquí, que quiso subrayar la voluntad de los dos países de tratar los problemas, cuando surgen, casi como si se tratara de asuntos familiares. En este sentido reafirmó el compromiso del reino alauí de tratar la relación bilateral con España como un instrumento de colaboración que haga del Mediterráneo no un motivo de separación, sino un factor que favorezca el acuerdo.






