España y Marruecos están trabajando para analizar el origen de las armas y la munición intervenida a una rama local del llamado Estado Islámico (Daesh por su acrónimo árabe) que fue desmantelada el domingo en nueve ciudades marroquíes y que conllevó la detención de trece personas.
El Ministerio del Interior español está investigando la posibilidad de que las armas, tal y como apuntó Marruecos, pudieron haber sido introducidas en dicho país desde la ciudad autónoma.
“Los ministerios del Interior de España y Marruecos trabajan para determinar el origen exacto de esas armas, sin perjuicio de afianzar aún más la cooperación en torno a un control efectivo de la frontera entre Marruecos y Melilla, cuya densidad de tráfico de personas y vehículos no es comparable a ninguna otra frontera exterior de la Unión Europea, salvo la de Ceuta”, aseguran desde la Delegación de Melilla.
La institución subraya la “estrecha cooperación” que existe entre los dos países en la lucha contra el terrorismo, el narcotráfico y la inmigración irregular, lo que “está favoreciendo el intercambio de información”, relacionado con esta última operación.
La célula se hacía llamar Estado Islámico en Magreb al Aqsa-Descendientes de Yusef ben Tachfine, por el nombre del fundador de la dinastía almorávide que reinó en Marruecos y España, y se proponía “copiar todos los métodos del Daesh”.





