España se puso en pie de guerra para recuperar Gibraltar. Lo hizo en la de la independencia, en la que participó con contingentes y financiación. No tomó parte en ella por un motivo altruista. Quería recobrar territorios. Su participación es desconocida en el presente. Manuel Trillo, periodista reconocido con el premio Fernando Leyba, ha arrojado luz sobre su sombra en una conferencia impartida este miércoles en Ceuta.
El autor ha abordado en la ponencia uno de los episodios en los que fue protagonista. Este hecho fue uno de los que que marcó el destino de Estados Unidos. Ante la necesidad de combatir a su enemigo, Gran Bretaña, se unió a las filas del conflicto.
Logró aliarse con tribus de la zona e incluso invirtió capital para conseguir avanzar en las contiendas. Una de las misiones para ganar terreno al contrincante fue la conquista del fuerte inglés de San José, en Míchigan.

San Luis
Una expedición española se adentró en su gélido terreno un doce de febrero de 1781 para poner jaque al avance de los británicos. La historia se fraguó mucho antes y, en esa antesala, fue protagonista un ceutí.
“Fernando de Leyba, originario de la ciudad, fue el que lideró la defensa de San Luis, que era capital de la Alta Luisiana de un ataque lanzado por los británicos. Gracias a eso consiguió resistir, pero, la guerra, no había terminado aún”, ha explicado.
A pesar de este logro, tras su muerte, de nuevo había previsiones de ofensas hacia la población norteamericana. Es ahí cuando aparece el navarro Francisco Cruzal para proteger ese punto estratégico. Unos informes lo habían puesto sobre aviso. “Cuando llegó la primavera del siguiente año, estaba muy desprotegido. No tenía apenas defensas”, ha indicado.

El jefe de los Potawatomi
El detonante para posicionarse y rescatar de su situación vulnerable a San Luis fueron las palabras del jefe de los Potawatomi. Le habló sobre la masacre que se produjo al otro lado del río recientemente. Tras contarle el suceso, le expresó que alguien tenía que imponerse y demostrar su autoridad sobre la zona.
El doce de febrero fue hacia el lugar con 120 hombres. Montados en piraguas, atravesaron el río hasta que las aguas lo permitieron. Las bajas temperaturas las congelaron y eso hizo que continuaran la travesía a pie. Recorrieron 220 leguas hasta llegar a las inmediaciones de San José.
Ya en su destino, se dirigieron a los británicos. Les aseguraron que, si no ofrecían resistencia, se quedarían con parte del botín. La amenaza hizo su efecto y, a la mañana siguiente, los españoles tomaron el fuerte. Al izar la bandera española, cumplieron su cometido.
Fue un mensaje claro en el que se sobrepusieron ante los enemigos. Al mismo tiempo, fue un anuncio para los indígenas. Era el comunicado de que era España la potencia europea que tenía potestad sobre ese espacio. No fueron las únicas repercusiones tras ese gesto simbólico. Ello le dio un pase de seguridad a los habitantes de San Luis. A partir de ese día, podían vivir en paz y sin incursiones inglesas.

Los intereses del país
No fue la única operación en la que tomó parte el país. El papel que ejerció fue de peso para la autodeterminación de Estados Unidos. Sin embargo, existía una moneda de cambio tras ese empeño y esfuerzo.
“La guerra de la independencia finalmente fue una global. Fue mucho más amplia y fue también de las potencias España y Gran Bretaña”, ha expuesto. “España aportaba toda su flota al servicio de esta causa, aunque lo hizo por sus intereses. Esta rebelión le venía muy bien para ir en contra de Reino Unido”, ha mencionado.
“Le salió bien en general, a excepción de uno de sus propósitos”, ha manifestado. “Consiguió todos sus objetivos menos uno. Fue la más exitosa de todas las contiendas en las que se implicó”, ha puntualizado.
Su principal ambición era recuperar Gibraltar. Fue precisamente la única meta que no alcanzó en esta campaña estratégica. Sí pudo recobrar el dominio de otros rincones como Menorca, el Caribe, el Golfo de México y Yucatán, donde florecía el palo de tinte de campeche, una materia de mucho valor en la época.
Jamaica era parte de la lista, pero finalmente no pasó a ser una de sus conquistas. Capturaron al responsable francés a cargo de la operación, que estaba moldeada por españoles y el país franco.







En esa época, Gibraltar era solo un peñasco y no tenía mas valor o no representaba para los españoles nada, pero no se valoró o no se entendió en esos momentos la ofensa que representaba que unos enemigos de siempre de España, cono los ingleses, se apropiaran de una parte de tu territorio, ( aunque fuese según dicen cedido por el famoso Tratado de Utrech 1913-15) y no se vio o previó el futuro lo que podía ocurrir como que no abandonarían nunca el lugar, los británicos cosa que ocupan cosa que no recuperas, como no sea por la fuerza que es el método que se tenía que haber utilizado para recuperarlo en esos momentos, ya es tarde, utilizando los medios y el tiempo que hubiese hecho falta, teníamos militares que lo hubiesen conseguido. Yo siempre me hago la pregunta ? el caso contrario, que España hubiese conquistado o mejor que mediante un tratado hubiese conseguido un territorio ingles en esa misma fecha, hasta que estos no lo hubiesen recuperado por la fuerza estarían atacando y guerreando, por supuesto ya la hubiesen recuperado.-