Ante el artículo de opinión publicado por Jóvenes por la Dignidad bajo el título “El mal se vuelve aceptable cuando se le concede normalidad”, desde el Movimiento Estudiantil consideramos necesario aclarar nuestra posición y el sentido del coloquio celebrado.
Nuestro compromiso es claro: democracia, derechos humanos y pensamiento crítico. Precisamente por eso invitamos a todos los partidos políticos con representación institucional a participar en el encuentro. A todos, sin excepciones.
No seleccionamos las voces en función de afinidades ideológicas, sino bajo el principio de pluralidad que sustenta cualquier sociedad democrática madura. Creemos que los espacios juveniles deben ser lugares donde contrastar ideas, confrontar argumentos y aprender a debatir con rigor.
Escuchar no significa legitimar.
Invitar no significa respaldar.
Permitir la palabra no significa asumirla.
Significa exponer posturas diversas ante una juventud que no es ingenua ni manipulable, sino capaz de formarse criterio propio.
Además, queremos dejar claro que en ningún momento este encuentro se organizó para favorecer a ninguna formación concreta ni para alinearnos con posiciones de extrema derecha. El Movimiento Estudiantil no está a favor de la extrema derecha ni comparte postulados que vulneren derechos o promuevan la exclusión.
Precisamente por eso creemos que las ideas deben debatirse públicamente, para que puedan ser cuestionadas con argumentos y no crecer en espacios cerrados.
Durante el coloquio ocurrió lo que debe ocurrir en democracia: las posiciones se expusieron, se cuestionaron y se respondieron. El debate se desarrolló públicamente, con transparencia, sin censuras ni vetos previos. En ningún caso se produjo respaldo institucional ni político a ninguna de las posiciones expresadas.
Lamentamos que se intente trasladar la idea de que organizar un espacio plural equivale a asumir o legitimar determinadas posturas. Nuestro objetivo fue y seguirá siendo fomentar el pensamiento crítico, no promocionar ideologías.
Defendemos espacios juveniles abiertos, críticos y plurales.
Defendemos el debate como herramienta democrática.
Defendemos que la juventud tenga acceso a todas las posiciones para poder analizarlas con espíritu crítico.
La pluralidad no es normalización del mal.
La pluralidad es democracia.
Seguiremos organizando espacios de diálogo donde todas las posiciones puedan ser interpeladas públicamente, porque creemos que la mejor forma de combatir las ideas que consideramos erróneas es con argumentos, no con silencios.
Adil Hamed Cañibano
Presidente del Movimiento Estudiantil







Cuando por encima de todo y de todos , están la creencias de unos pocos , que las imponen y hay que asumirlas... Ya me explicarás, majete, que clase de "democracia" o como lo quieras llamar es eso.