El discurso de Nochebuena del presidente de la Ciudad, Juan Vivas, no solo repasó los hitos de este año, sino que subrayó lo que verdaderamente define a Ceuta: su gente y su capacidad de convivir en diversidad.
Entre los logros destacados, desde el avance en infraestructuras con el cable eléctrico y la nueva estación marítima hasta la cesión de suelo para vivienda y la creación de empleo, Vivas transmitió un mensaje de confianza y progreso, señalando que Ceuta no está ni abandonada ni vencida.
Más allá de lo tangible, el mandatario recordó que la esencia de la ciudad reside en lo intangible: la multiculturalidad, la solidaridad y el amor por España que une a sus habitantes. En tiempos donde la diversidad se usa a veces como argumento de rechazo, Ceuta emerge como un ejemplo de convivencia auténtica, donde distintos credos y culturas comparten un mismo sentimiento de pertenencia.
El presidente también aludió a la presión migratoria, resaltando la necesidad de solidaridad y apoyo a quienes velan por la seguridad y la vida de los más vulnerables. Finalmente, el éxito de la AD Ceuta simboliza cómo el trabajo en equipo, la humildad y la ilusión colectiva pueden inspirar a toda la ciudad.
En estas fiestas, Ceuta celebra no solo logros materiales, sino también valores que fortalecen su identidad y su futuro.






