Más de un mes después de la entrada masiva a Ceuta los días 30 y 31 de julio, la ciudad autónoma continúa sufriendo el impacto de una crisis que ha tensionado gravemente sus servicios públicos. Esta situación, que motivó concentraciones de apoyo el pasado 2 de septiembre en cientos de municipios españoles, ha puesto el foco sobre la gestión de la salud pública. Una encuesta de la Asociación Nacional de Pacientes (ANPASS) revela un descontento social casi unánime respecto a la respuesta del Gobierno central.
En un comunicado de prensa, ANPASS señala que la gestión sanitaria de esta emergencia ha provocado una profunda indignación entre la ciudadanía.
De acuerdo con los datos que maneja la asociación, el 93% de los españoles considera que Mónica García, ministra de Sanidad, debería asumir responsabilidades políticas y dimitir por cómo se ha conducido la crisis.
La valoración es sumamente crítica con el papel de las instituciones involucradas: el 80% de los encuestados califica como mala o muy mala la actuación del Ingesa, de los cuales un alarmante 60% la define directamente como "muy mala".
Esta percepción se vincula directamente a la falta de anticipación. El 89% de los ciudadanos cree que el Gobierno de España reaccionó “claramente tarde” a la hora de proteger los servicios públicos esenciales en Ceuta, con especial mención a la asistencia sanitaria.
Un sistema sanitario saturado y sin recursos suficientes
Según lo que ha explicado la asociación, lo ocurrido en Ceuta no hizo más que agudizar las carencias crónicas de la sanidad en Ceuta, gestionada directamente por el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), dependiente del Ministerio de Sanidad.
Al respecto, ANPASS ha indicado que este sistema ya arrastraba problemas estructurales graves, como la falta de profesionales, las dificultades para cubrir plazas de especialidades, las listas de espera y la necesidad de trasladar pacientes a la Península para recibir prestaciones.
En este contexto de fragilidad, ha recalcado que el 99% de los españoles considera insuficientes los recursos sanitarios de Ceuta para enfrentar una emergencia de estas dimensiones, alcanzando un 87% que los califica de "claramente insuficientes". Además, el 99% afirma que la llegada masiva y repentina de personas afectó de forma grave o considerable a la atención sanitaria habitual, y un 93% define este impacto directamente como "grave".
Como consecuencia, el 98% de la población ve plenamente justificadas las peticiones de más medios y apoyo formuladas por el Gobierno de Ceuta al Ejecutivo de España, exigiendo que se atiendan de urgencia.
Falta de prevención y desconfianza de cara al futuro
El informe de ANPASS deja claro que el problema no reside únicamente en la gestión de la crisis de julio. El 92% de los españoles sostiene que el Gobierno central debería haber reforzado con anterioridad la sanidad ceutí, y un 72% opina que esta inversión tendría que haberse realizado con total independencia de la llegada de inmigrantes.
Mercedes López, presidenta de ANPASS, ha señalado que “los resultados trasladan un mensaje muy claro: existe una percepción prácticamente unánime de que la sanidad de Ceuta no contaba con los recursos necesarios para responder a una situación excepcional de esta magnitud”.
Esta aparente desidia de las autoridades competentes provoca una absoluta incertidumbre hacia el futuro. El 99% tiene poca o ninguna confianza en que la sanidad de Ceuta esté preparada ante otra crisis similar, y un demoledor 84% manifiesta no tener “ninguna confianza” en absoluto.
Prioridades para la reconstrucción del sistema sanitario en Ceuta
Para atajar esta debilidad estructural, el 93% de la ciudadanía reclama aumentar de manera importante y permanente los recursos sanitarios destinados a la ciudad autónoma.
Frente a hipotéticas situaciones de presión extrema futuras, los españoles señalan claramente cuáles deben ser las prioridades de actuación pública: aumento de infraestructuras, equipamiento y capacidad en los hospitales (señalado por el 36% de los encuestados), incrementar de forma estable el número de profesionales sanitarios (21%), crear y definir un plan sanitario específico de contingencia (18%), optimizar la coordinación y los protocolos entre las diferentes administraciones públicas (15%) y fomentar medidas de prevención para evitar el colapso del sistema (10%).
La presidenta de ANPASS insiste en la necesidad de ejecutar medidas estructurales de manera urgente: “No podemos esperar a que se produzca una nueva situación excepcional para abordar las necesidades de la sanidad ceutí... Los pacientes de Ceuta deben tener garantizada una atención sanitaria adecuada con independencia de las circunstancias que atraviese la ciudad”.







Todavía queda un 7% de mamporreros en este país. Muchos.
Dimitir si han quitado la palabra del diccionario el primero que tiene que dimitir es el mentiroso
No mereces ningún trato eres una inútil por eso no ejerce la medicina con tanto titulo , hay mejores profesionales que tu que están dando al cara por culpa de un gobierno cobarde y traidor i vas tu y dices que todo esta bien que no hay colapso embustera lo que tienes quehacer junto a tu amo es dimitir a si se arreglan las cosas los inútiles vividores y vividoras ala calle
Pedimos la dimisión de todo el gobierno central .
Ministra inútil de cuotas de socio de gobierno del PSOE. Tiene a todo el mundo en contra, parece que ser político se trata de eso, de no escuchar a nadie y de hacer todo lo contrario de lo que beneficia a la gente. SUMAR es una ruina, PODEMOS también y ya todos juntos con el PSOE, pues tenemos lo que tenemos.