El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) ha implementado un nuevo dispositivo de seguridad privada en Ceuta para proteger de forma directa al personal de Enfermería del Centro de Salud del Tarajal durante sus desplazamientos para realizar atención sanitaria a domicilio.
La medida que se ha dado a conocer este jueves tiene como propósito fundamental blindar la integridad física de los profesionales sanitarios dedicados al cuidado de pacientes inmovilizados, grandes discapacitados y personas que no pueden acudir por su propio pie a las instalaciones asistenciales.
Contrato de escolta privada y primera jornada sin incidencias
Este dispositivo comenzó a operar el martes 1 de septiembre en un horario establecido de 8:00 a 13:00 horas. Durante su primer día de actividad, los vigilantes de seguridad custodiaron a dos enfermeros en un total de 11 visitas domiciliarias, transcurriendo la jornada completa sin registrarse ningún tipo de altercado.
La implantación de esta medida de protección beneficia directamente a siete enfermeras y enfermeros del Centro de Salud del Tarajal. Para su ejecución, el Ingesa contrató a la empresa Seguridad Integral Secoex S.A. (mediante el procedimiento CM/2026/063/GCE), lo cual requirió de un análisis de riesgos previo y la aprobación formal de la Dirección General de la Policía, dependiente del Ministerio del Interior.
Duración del dispositivo y compromiso de escucha activa
El plan de escolta privada estará vigente en una primera fase hasta el 31 de octubre, aunque el Ingesa ha contemplado la posibilidad de ampliar su duración en el tiempo si las necesidades asistenciales y de seguridad de la plantilla así lo aconsejan.
Con la puesta en marcha de este servicio, la administración sanitaria responde a una inquietud manifestada por el propio personal de enfermería, asegurando que mantendrá una vía de escucha activa permanente para seguir incorporando mejoras que garanticen unas condiciones óptimas y seguras para el desarrollo del trabajo médico en Ceuta.
CSIF celebra la respuesta a su demanda de seguridad para las enfermeras del Tarajal
CSIF ha valorado la respuesta dada por Ingesa a su petición para reforzar la seguridad del personal de Enfermería que realiza asistencias domiciliarias en la zona del Tarajal. El sindicato había solicitado medidas de protección para las profesionales durante sus desplazamientos asistenciales y había trasladado también esta necesidad a la Delegación del Gobierno en Ceuta.
La organización sindical recibe de manera positiva la respuesta de Ingesa, aunque considera “que ha llegado tarde”. Su petición estaba dirigida a conseguir que las enfermeras contaran con respaldo durante aquellos desplazamientos y actuaciones asistenciales en los que fuera necesario.

Desde CSIF indican que se había trasladado a Ingesa y al secretario de Estado la necesidad de que estas profesionales pudieran contar con el respaldo de las Fuerzas Armadas y los Cuerpos de Seguridad del Estado o con personal de seguridad que pudiera apoyarlas en estas actuaciones. Una demanda que, explican, fue igualmente puesta en conocimiento de la Delegación del Gobierno en Ceuta.
Tras esta intervención, según señala el sindicato, INGESA ha atendido la solicitud formulada para la seguridad de las profesionales de Enfermería en las asistencias domiciliarias del Tarajal.
Seguridad durante los desplazamientos
La reivindicación de CSIF se ha centrado, según el sindicato, en las condiciones en las que el personal de Enfermería realiza este tipo de desplazamientos para prestar atención sanitaria a domicilio.
Desde el sindicato consideran que la atención domiciliaria debe desarrollarse con las garantías suficientes tanto para los pacientes como para los profesionales que tienen que desplazarse para prestar la asistencia en Ceuta.
“Las enfermeras deben poder desempeñar su trabajo con seguridad y con los recursos adecuados, especialmente cuando las circunstancias de la intervención puedan requerir apoyo adicional”, defiende la organización sindical.
Esta necesidad de respaldo durante determinadas actuaciones fue la que llevó a CSIF a dirigirse a las diferentes administraciones para reclamar medidas dirigidas específicamente a proteger a las profesionales durante sus desplazamientos.
El sindicato planteó diferentes posibilidades para conseguirlo, entre ellas el respaldo de las Fuerzas Armadas y los Cuerpos de Seguridad del Estado o la disponibilidad de personal de seguridad. La petición se refería a aquellos desplazamientos y actuaciones asistenciales en los que este apoyo fuera necesario, especialmente en la zona del Tarajal de Ceuta.
CSIF agradece la respuesta de Ingesa
Una vez atendida la petición, CSIF ha agradecido que Ingesa haya dado respuesta a la reivindicación formulada por la organización.
El sindicato considera “fundamental” que se mantenga una actuación coordinada entre las administraciones implicadas para poder anticiparse a posibles situaciones de riesgo. Esta coordinación entre las diferentes administraciones es uno de los aspectos en los que incide CSIF después de conocer la respuesta a la solicitud que había formulado en relación con las asistencias domiciliarias.
La organización sindical había llevado su petición a diferentes instancias, trasladándola tanto a Ingesa y al secretario de Estado como a la Delegación del Gobierno en Ceuta.
“La seguridad de los profesionales sanitarios también forma parte de una asistencia sanitaria de calidad”, señala expresamente el sindicato.
Condiciones seguras para los profesionales
CSIF asegura que continuará trasladando las necesidades que sean detectadas por los trabajadores y reclamando las medidas que considere necesarias para garantizar unas condiciones de trabajo seguras. La organización extiende esta reivindicación al conjunto de los profesionales del Ingesa en Ceuta, más allá de la petición concreta planteada ahora en relación con las enfermeras que realizan asistencias domiciliarias en el Tarajal.
En este caso, la demanda sindical se ha centrado en la protección del personal de Enfermería durante sus desplazamientos y en la posibilidad de contar con respaldo cuando las circunstancias de la actuación asistencial así lo requieran.
La organización considera fundamental mantener la coordinación entre las administraciones implicadas con el objetivo expresamente señalado por CSIF de anticiparse a posibles situaciones de riesgo. La respuesta a la petición relacionada con las asistencias domiciliarias del Tarajal es valorada por CSIF, que agradece que Ingesa haya atendido esta reivindicación y vuelve a situar la seguridad de los profesionales como parte de una asistencia sanitaria de calidad en Ceuta.
SATSE considera "insuficiente" el refuerzo del Tarajal
SATSE comparte la preocupación por la seguridad, pero considera que la solución adoptada en el Tarajal no resuelve el problema existente en el conjunto de Atención Primaria.
La secretaria general de SATSE en Ceuta, Elisabeth Muñoz, reclama la contratación de vigilantes de seguridad para acompañar a los profesionales en sus avisos domiciliarios en toda la ciudad.
El sindicato ha señalado que el vigilante incorporado recientemente al Centro de Salud del Tarajal debería extenderse también a Otero, Benzú y el Recinto, además del Servicio de Urgencias de Atención Primaria (SUAP) y el servicio de Fisioterapia de Atención Primaria.
Dos enfermeras tuvieron que llamar al 112

SATSE ha fundamentado su reclamación en varios episodios recientes de inseguridad. Entre ellos, denuncia un incidente ocurrido en la zona del Recinto, donde dos enfermeras decidieron acudir juntas a una asistencia domiciliaria como medida de precaución.
Según ha trasladado el sindicato, durante el desplazamiento fueron objeto de una actitud agresiva por parte de varios individuos que portaban cinturones en la mano de forma amenazante. Las profesionales tuvieron que llamar al 112 y abandonar la zona hasta la llegada de las fuerzas de seguridad.
Para SATSE, el episodio ha evidenciado el riesgo al que se enfrentan los trabajadores que deben desplazarse solos a determinados domicilios.
El SUAP, otro de los puntos de riesgo
El sindicato denuncia especialmente la situación del Servicio de Urgencias de Atención Primaria (SUAP), que funciona desde las 17:00 hasta las 09:00 horas y durante las 24 horas los sábados, domingos y festivos.
SATSE ha apuntado que este servicio mantiene un único vigilante de seguridad, pese a que sus enfermeras realizan avisos domiciliarios por toda la ciudad, incluidas zonas consideradas de riesgo.
Además, ha explicado que, aunque hay dos enfermeras por turno, una debe permanecer obligatoriamente en el centro, por lo que la otra profesional tiene que realizar las visitas domiciliarias en solitario y sin protección.
La situación, ha añadido SATSE, también afecta a los fisioterapeutas de Atención Primaria, que deben acudir a los domicilios sin acompañamiento al no existir personal suficiente para realizar los desplazamientos en pareja.
Reclaman una respuesta de Inspección de Trabajo
SATSE ha recordado que estas deficiencias ya fueron denunciadas ante la Inspección de Trabajo, pero asegura que hasta ahora no ha recibido una comunicación oficial sobre las medidas adoptadas.
“No podemos permitir que las enfermeras y fisioterapeutas de Ceuta sigan acudiendo a zonas de conflicto sin ningún tipo de protección”, ha aseverado el sindicato.
Muñoz reclama que las medidas de seguridad no se limiten a un único centro y ha advertido que “la seguridad no puede ser un privilegio de un solo centro de salud, sino un derecho para el conjunto de profesionales que prestan sus servicios en nuestra ciudad”.
Mientras CSIF ha valorado que INGESA haya dado respuesta a su reclamación en el Tarajal, SATSE ha insistido en que la protección debe alcanzar a todos los profesionales que realizan atención domiciliaria en Ceuta, especialmente en aquellos servicios y zonas donde ya se han registrado situaciones de riesgo.







¿Quién protege al paciente domiciliario e inmovilizado?
Un paciente domiciliario tenía solicitadas por su Médico de Familia analíticas de sangre y orina a realizar en su propio domicilio, con fecha prevista para el 20/08/2026.
Sin embargo, los sanitarios no acudieron al domicilio para realizar la extracción, ni tampoco se recibió ninguna llamada o aviso previo informando de que no iban a acudir.
¿Quién protege al paciente domiciliario cuando, por su situación de inmovilidad, depende de estos servicios y se le deja esperando sin explicación ni alternativa? A fecha de hoy, aún sigo esperando una respuesta que le venga los Sanitarios Enfermería de Extracciónes domiciliaria o una simple llamadas, comunicándome que no vienen.
El paciente domiciliario también merece respeto, atención y una adecuada respuesta sanitaria.