A Federico Gaona le hierve la sangre cuando habla de lo que está sucediendo en su barrio en el últimomes, en los Rosales. El hombre,vecino y ex vicepresidente de la asociación desde hace unos meses “porque no estaba de acuerdo con la directiva y por cosas que ahora no interesan” no puede más. Que si hay robos, tirones de bolsos, inseguridad y cabreo de más vecinos, “pero yo prefiero hablar por mí”.
Y se explaya: “Estoy muy descontentocon las autoridades locales y también con las autoridades gubernamentales como el delegado del Gobierno”, reclama efusivo. Gaona se dirige a las autoridades incesantemente para denunciar la situación que dice,ve cada día: “Mi barrio está en un descuido manifiesto, no tengo palabras para describir tanto descuido en los Rosales, el delegado del Gobierno no me merece ningún crédito, que se enteren y quien se sienta ofendido que me llame y me pregunte”.
La situación que este vecino denunciala sufrió hace unos días una mujer. “Me hablaron de que la tiraron al suelo para robarle 14 euros, sólo por ese dinero le dieron un susto de muerte, y se escucha que han agredido a más vecinos”,declara.
Además de la dejadez y de los robos, “que están provocando que la gente esté quejosa y que reclame más presencia policial”, este vecino también habla de la quema de coches, una actividad que“cada vez se da con más frecuenciasin que nadie haga nada por remediarlo”. Y vueltas a lo mismo:“Es que es verdad, necesitamos más policías”.
“Bueno y con el tema de los contenedores,eso es otra cosa”. No hay apenas contenedores, segúnGaona, “así no los queman y se frena algo la delincuencia”, ironiza
el hombre, que echa de menos depositarios de vidrio y otros materiales para poder reciclar en algunas zonas.
Robos, dejadez, vandalismo ytambién ruido. Federico Gaonatiene una última reivindicación.Ahora con el Ramadán “los másjóvenes, desde las nueve de la nochehasta las seis de la mañana estándespiertos porque están comiendoy parece que no tienen
otro sitio al que venir que a estebarrio, a dar escándalo”. Este vecinono quiere que se le malinterprete.“No soy racista, ellos sontan españoles como yo, pero no esnormal el escándalo que se forma,esto no puede seguir así, tenemosderecho a descansar, sólo
pedimos eso”.
Otros presidentes de asociacionescomo San José, Bermudo SorianoI y Azcárate-Maestranza,destacaron la tranquilidad que vivíana excepción de algunos episodios
de robos muy puntuales






