La intoxicación alimentaria ocurrida en dos centros de menores tutelados por la Ciudad que ha dejado casi un centenar de afectados ha dado para mucho. También para que algún que otro político quisiera montar el show. Así como suena. Porque no tiene otro nombre que el diputado Carracao envíe una nota de prensa citando a los medios a las puertas de ‘La Esperanza’ para que le hagan la fotito de rigor y le sigan en su periplo por las habitaciones de niños afectados por un cuadro de diarrea y vómito. ¿Se habrá olvidado el también asesor del delegado que existe algo llamado Ley del Menor y privacidad?, ¿no se lo ha enseñado su ex secretaria general Antonia Palomo, actual jefa de Menores?, ¿sabrá que existe alguien llamado fiscal de menores que le habría impedido dicha visita? A los pocos minutos Carracao desconvocaba esa cita, después de que se le informara de la metedura de pata. No obstante mantiene su cita, hoy a las doce con los medios a las puertas del Hospital. ¿Se habrá enterado de que ya no quedan niños ingresados?, ¿haría lo mismo si se produjera un brote de similares características en un centro bajo tutela de la administración central como es el CETI? La oposición está actuando de manera pueril, mezclando las condiciones tercermundistas de un centro (que nadie niega) con una intoxicación que podría haberse producido en cualquier otro punto. El debate está en otro lugar.





