Las fisuras detectadas, posiblemente provocadas por el terremoto de enero, están bajo control.
El terremoto sentido en Ceuta en la sobremesa del pasado miércoles no ha dejado secuelas en el yacimiento de Huerta Rufino en la Biblioteca ‘Adolfo Suárez’. El seísmo registrado a finales del pasado mes de enero en el Mar de Alborán, que también se sintió en Ceuta, podría estar detrás de algunas fisuras detectadas días después en el yacimiento, pero desde la Biblioteca y la Ciudad Autónoma están muy pendientes de la preservación de estos valiosos restos.
Según informaron a El Faro, cada dos o tres meses se hace una revisión de mantenimiento del yacimiento y, además, tras detectar la restauradora esas pequeñas fisuras, éstas están bajo control de los responsables de la Biblioteca. De hecho, el pasado mes de marzo, como ya informó este diario, un equipo de técnicos especializados se desplazó a la ciudad para estudiar las fisuras detectadas en el yacimiento, por si éstas pudieran estar provocadas por la sacudida del seísmo en enero.
Por el momento, no se ha tomado ninguna decisión ni se ha llevado actuación alguna, dado que no es seguro que el seísmo sentido también en Ceuta, pero que afectó más a la costa marroquí y la vecina Melilla, las haya ocasionado.
Según explicaron a este diario, se está llevando un control de las fisuras y su evolución, por si a corto o medio plazo, de agrandarse, fuera necesaria una reparación. No obstante, habrá que esperar a ver esta evolución, pues tras la revisión realizada el mes pasado, la siguiente se realizará en dos meses, precisaron a El Faro.





