Los presidentes de las barriadas más afectadas han puesto en conocimiento esta situación, reconocida incluso por los mandos policiales. El robo de vehículos marcha parejo al de matrículas que son quitadas de coches que están aparcados en la vía pública para colocárselas a los robados, procediendo así a su traslado a Marruecos. Esta misma semana se localizaban tres matrículas robadas en el paso fronterizo.
El robo se engarza con el desguace y el traslado, en piezas, a Marruecos. Muchos de los implicados en estas prácticas son menores. Hasta los juzgados han llegado ya media docena de casos, producto de las escasas detenciones policiales llevadas a cabo. En todos los casos se trata de menores controlados por adultos que tienen antecedentes con condenas en firme que ya han cumplido. Es decir, se trata de delincuentes habituales que utilizan a menores que son destinados al centro de reforma.
La situación es la que hay: bandas organizadas, garajes que se utilizan para la ocultación de los vehículos, otros en los que son desguazados y el transporte debido al otro lado, además de la consabida extorsión de la que se hace uso en algunas situaciones, cuando los autores del robo mandan a un emisario a que se ponga en contacto con la víctima para devolverle el vehículo siempre que abone un dinero. Estos casos no son denunciados bien por miedo o bien porque la víctima termina pagando, con lo cual está colaborando con los autores de dichas prácticas.
Las investigaciones policiales están en marcha.






