Hasta las diez de la noche no comenzó a animarse la sede del Partido Popular en Ainara. De todas maneras, las formas habían variado en relación a otros comicios. Los medios de comunicación no podían acceder al interior de la propia sede, salvo las dos televisiones locales que si tenían a sus integrantes transmitiendo en directo y teniendo la posibilidad de entrevistas con distintos miembros de la formación a medida que iba avanzando la noche. El resto de medios, tanto escritos como radiofónicos, sin recibir ningún tipo de explicación por esta discriminación que no era entendida por parte de quienes iban llegando al patio exterior de la sede popular.
En la misma puerta de la sede habían colocado una mesa donde se fueron turnando tanto el antiguo integrante del gobierno autonómicos, Alfonso Conejo, como el gerente del partido y nuevo diputado, Jesús Gómez Barceló.
La orden era expresa nadie podía pasar al interior. Los interventores a medida que iban llegando entregaban sus carpetas en la misma puerta.
En el despacho del presidente del partido se encontraban encerrados Vivas, Yolanda Bel, Francisco Márquez, Juanma Doncel y Nicolás Fernández Cucurull entre otros. Junto a otros cargos del partido que iban apuntando los datos que les iban llegando desde los colegios electorales.
Enfrente tenían tres pantallas de televisión: la mayor conectada a página web del Ministerio del Interior, en la de la izquierda seguían los programas de las televisiones locales y en la de la derecha, conectada a la primera de Televisión Española.
Unas ciento cincuenta personas llegaron a concentrarse en el patio de la sede de Ainara y solamente la información les llegaba a través de quienes tenían la suficiente altura como para llegar a la ventana del despacho del presidente de la formación y ver alguna de las pantallas de televisión.
A las once menos cuarto de la noche salía el presidente de la sede del partido y tardó más de diez minutos en llegar hasta la salida, mientras que era ovacionado y felicitado por todos los que allí se encontraban presentes.
Había conseguido por tercera vez consecutiva unos resultados nunca conocidos en nuestra ciudad.
Mientras tanto, todos se dirigieron Teniente Arrabal abajo hacia el auditorio de la feria, donde se dieron cita alrededor de unas cuatrocientas personas para ovacionar al reelegido presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta.









