El niño que fue intervenido quirúrgicamente el lunes a causa de una explosión de un artefacto pirotécnico en sus manos permanece ingresado en el hospital.
Según las observaciones médicas, su evolución es favorable. El pequeño, cuya edad ya ha podido ser contrastada y son 7 años, sufrió la amputación parcial de los dedos de una mano y la otra posee un diagnóstico de ‘catastrófica’.
El menor, según pudo observar el equipo médico, evoluciona favorablemente de esa mano, en la que se están llevando a cabo limpiezas diarias. Es el estado de esta extremidad el que ha provocado su ingreso, aunque se desconoce la fecha en la que podrá regresar a casa, lo que dependerá de la rapidez de la evolución. Aunque todavía no se sabe con certeza el estado en el que quedará su mano, el equipo médico es optimista.
El menor se encuentra en la habitación acompañado de su padre, y está consciente por completo. Además, come con normalidad el menú del centro hospitalario. En cuanto a sus heridas en los ojos causadas por la explosión, han sido examinadas por un oftalmólogo. Se ha constatado que no existe pérdida de visión, y la recuperación de las heridas no tendrá mayores complicaciones.
El niño fue intervenido ayer durante varias horas por el equipo de traumatología después de que, poco después de las ocho de la mañana, le explotara un artefacto pirotécnico en el chalet de la habitación en la que lo manipulaba. El objeto que explotó era un resto de las celebraciones en la playa Benítez que se sucedieron hasta altas horas de la noche del domingo al lunes con motivo del campeonato mundial de fútbol obtenido por la selección española. Unas celebraciones en las que el menor participó hasta altas horas de la noche, según el testimonio recogido por Policía.






