El menor que pudo ser identificado por la Policía Nacional el pasado mayo, como uno de los implicados en el brutal robo cometido en septiembre de 2013 en una vivienda del Serrallo, ha sido condenado a 2 años de internamiento cerrado en el centro de Punta Blanca.
A esta medida se añade otros dos años más de libertad vigilada, tal y como ayer se acordó en una sentencia con la que el menor se conformó, reconociendo así su implicación en este suceso.
Este robo constituyó uno de los más violentos de los acontecidos en ese 2013, después de que la familia residente en una vivienda en el Serrallo fuera atacada con varios individuos que emplearon catanas y que no dudaron en efectuar varios disparos sin que ninguno alcanzara a los residentes gracias a que buscaron refugio.
En noviembre de aquel año la Policía logró detener a dos personas, pero faltaba el tercer participante, este menor. Su identificación se logró después de analizar el ADN de una careta de Scream con la que se había tapado el rostro (al igual que el resto, llegando incluso a usar guantes) y que fue recuperada por el CNP tras la inspección ocular de la vivienda. Así, dos años después, el pasado mayo se daba con el menor procediendo a su internamiento cautelar en el reformatorio de Calamocarro a la espera de juicio. Este menor había sido detenido anteriormente en cuatro ocasiones y relacionado con asuntos policiales de cierta relevancia.





