El archivo de la causa se argumenta precisamente en eso, en que no existe una investigación en la que apoyarse. La familia no desiste y en la única y última entrevista dada por la viuda de Tarek a este medio ha dejado claro el posicionamiento familiar: quieren una investigación y quieren que se les ponga a un culpable por delante para que finalmente se siente en el banquillo por el crimen protagonizado. La Policía siempre consideró que a Tarek mandaron matarle por orden de alguna persona que contó con la colaboración de un sicario que lo único que hizo fue asesinar por la espalda al padre de familia cuando se encontraba en el ‘cafetín Bilal’, situado justo al lado del edificio Polifuncional. Tarek Mohamed ha dejado viuda y cuatro hijos. Según los testigos presenciales del suceso, el pistolero llegó hasta el cafetín en una moto que figuraba como robada, se situó a menos de dos metros de su víctima, y comenzó a disparar contra un Tarek que no tuvo capacidad alguna de defensa, ya que el autor de los hechos le sorprendió por la espalda. Judicialmente su muerte se encuadra en un delito de asesinato.
Más muertes sin su debido castigo
El archivo de la causa de Tarek forma tristemente parte de la ristra de sucesos violentos que se han producido en Ceuta y que no han terminado con los culpables en la cárcel. Al mediático ‘caso Kimbi’ -nadie hay entre rejas por aquel asesinato- se le añaden otros como la muerte del adolescente ‘Pejeta’ cuyo cuerpo apareció atado a un árbol en García Aldave. Las investigaciones policiales hechas en su día tampoco dieron con la tecla del autor que había ordenado o ejecutado dichos asesinatos.






