Consentir
Román defendió de manera clara que no estaba dispuesta a consentir que se dijera que era una obra para el centro de la ciudad, sino que es para todos los ceutíes porque son miles de personas las que utilizan este paseo de manera diaria y más los fines de semanas. Y aclaró que aprovechando esta necesidad a la que obliga la sentencia judicial se ensanchará la acera en la parte edificada en unos tres metros porque no cumple actualmente con lo legal y que se estrechará en tres metros la zona más ancha, buscando desde luego la revitalización comercial del lugar. Igualmente se refirió a que existe un mobiliario antiguo y que además se han realizado estudios de pluviales y tráfico rodado. En relación con el primero de esos estudios analizó que se actuaría para intentar despejar algunos pequeños brotes de inundación que se produjeron el año pasado en la zona de Alfau o se mejoraría el tráfico rodado con determinadas actuaciones contempladas.
Y también insistió en que se pondría en valor determinadas partes del patrimonio histórico de nuestra ciudad como son una parte de las murallas, por un lado y los Baños Arabes por otro.
Técnicos
Por otro lado, sentenció que el proyecto había pasado por el Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria, por el Consejo de Patrimonio y también en manos de los técnicos de la Gerencia de Infraestructuras y Urbanismo de Ceuta .
En otro apartado defendió de manera clara que incluso había tenido que acudir al despacho del juez de lo Contencioso número dos a dar las oportunas explicaciones sobre las razones por las cuales todavía no se habían iniciado los trabajos, debido, entre otros asuntos, porque se está pendiente de la licitación por un lado y por el otro de la aprobación de los presupuestos de la Ciudad Autónoma donde se encuentra recogido en el presupuesto de inversiones, de manera clara, el montante global de la obra de La Marina Española en tres anualidades.
Más de 33 millones para barriadas en tres años
En las distintas comparaciones que se podían hacer por parte de la oposición comparando la inversión en barriadas con esta inversión en el centro, la consejera Román enseñó un gráfico donde se podía observar que la obra de la Marina era de cinco millones y en barrios se iba a invertir seis veces más en este trienio, por encima de los treinta y tres millones de euros. En realidad un ochenta y seis por ciento del esfuerzo inversor para los distintos núcleos de población de nuestra ciudad.
En líneas generales aludió a las obras que Acemsa estaba haciendo en los distintos barrios para la realización de trabajos de saneamiento y abastecimiento. O el millón de euros para la urbanización de los pisos de Huerta Téllez para que se puedan entregar las viviedas. O las Áreas de Renovación Integral en distintas barriadas como Los Rosales, Santiago Apóstol y Juan de Juanes con una inversión superior a los diez millones de euros como mínimo. O los seiscientos mil euros que se destinarán a la renovación de la Avenida de Regulares. O el millón cuatrocientos mil euros que figuran en el IV Plan de Dotación de Barriadas. Dijo que todo ello era demostrable para quien quiera conocer la verdad y no hacer demagogia.
Caballas podría presentar un recurso
El portavoz en el tema de la Marina por parte de Caballas fue Juan Luis Aróstegui quien a lo largo de su intervención anunció que no se descartaba por parte de su coalición la presentación de un recurso contra la obra y se quejó que los grupos de la oposición no pudieran siquiera mostrar su opinión sobre estas inversiones. Señaló que uno de los grandes déficit de la política de Vivas a lo largo de estos años había sido el desequilibro en la política de inversiones y que desde Caballas habían intentado desde el inicio de la legislatura que se produjera un equilibrio más justo entre el centro y las diferentes barriadas.
Definió esta inversión como “descabellada y que producía agravios comparativos” e instó a los miembros del Gobierno a que se pensaran de manera clara si merecía la pena seguir adelante con la misma en una ciudad que cuenta con catorce mil parados, un cuarenta por ciento de pobreza y con muchos desequilibrios entre el centro y la barriada. Indicó que “gastarse ese dinero en la obra es una moralidad y diría que hasta una obscenidad”. En la segunda de sus intervenciones defendió que en barriadas nunca habían invertido cantidades tan importantes “y tenemos calles que no tienen aceras”. Luego señaló que el Gobierno de Juan Vivas tenía unas ideas muy raras y extrañas sobre como debían utilizar los fondos europeos.
En el lado del PSOE, Carracao mantuvo una postura algo diferente a los de Caballas, señalando que entendía que era una obra para Ceuta y que no entraba en cuestiones de si centro o extrarradio, pero que no era una prioridad en estos momentos de crisis económica.
Defendió que el inicio de todo este conflicto no era cuando se producía la sentencia, sino al producirse una reclamación por parte de los letrados que representaban a la comunidad de propietarios del garaje subterráneo.
Y además hizo un añadido en cuanto a que nunca el Gobierno había dedicado tanto dinero como cinco millones de euros a una barriada para transformarla y que la suma de sus inversiones eran “parcheos en los barrios”.







