Lo hace aplicando una atenuante de dilaciones indebidas al delito de lesiones con arma de fuego. La acusación particular se opone a esta reducción de pena y además aumenta la cuantía de la indemnización.
Ni el mejor de los escritores de novelas podría haber imaginado que el final de un juicio tan complicado y espinoso se fuera a alcanzar hoy. Primero porque en el mismo han participado hasta 31 personas, entre acusados, denunciantes y testigos; y segundo porque el paso del tiempo hacía prever que la mayoría de la gente no recordaría nada y eso iba a obligar a dar lectura a muchos extractos de sus declaraciones anteriores. Como en el mejor de los libros lo más sorprendente llegó al final, cuando el representante del Ministerio Fiscal aplicó la atenuante analógica de dilaciones indebidas a su calificación de los hechos y ello provocó que se pasara de una petición que como máximo alcanzaría los 5 años de prisión se pasará a otra de 1 año y 6 meses cárcel. La indemnización solidaria de 10.000 euros se mantuvo. Por su parte, los dos abogados de la acusación particular se opusieron a la aplicación de la citada atenuante y pidieron, por contra, que se tuviera en cuenta un agravante de abuso de autoridad. Además, el representante legal de la víctima elevó la indemnización de 40.000 a 120.000 euros. Ambos mantuvieron su petición de hasta 7 años de prisión por las lesiones y unas amenazas con arma.
Durante la jornada de ayer prestaron declaración 14 personas, entre ellos uno de los sobrinos que vivió en directo todo lo sucedido y dos personas que viajaban en el coche con Chaib M. En la recta final del día se llegó incluso a la fase de informe, donde todos los que ejercían la acusación dejaron su testimonio.
El representante del Ministerio Fiscal dio por acreditada la existencia de un delito de lesiones con arma de fuego y sobre la autoría del mismo aseguró que había elementos de cargo suficientes para imputar el citado acto a algunas de las personas que se sentaban en el banquillo de los acusados. Para explicar su postura partió de la base de que el creía que se habían producido vacilaciones a la hora de justificar las coartadas y, además, tanto la víctima como los otros testigos directos de los hechos señalaron a la mayoría de las personas acusadas como autores del tiroteo. Respecto de ‘Tafa Sodia’ y ‘Toss’ argumentó que no le parecía creible que ambos comparecieran en la comisaría de Policía con sus asistencia letrada y sus coartadas perfectamente preparadas -incluidos los números de dni de sus testigos- si se suponía que no sabían por qué les habían citado. En lo referente a ‘Tapiño’ y ‘Manteca’, el Fiscal dijo que entendía que estaba claro que ambos habían participado y que sus coartadas eran muy débiles. Del único que dijo que existían dudas “razonables” sobre su participación fue de Rachid M. En cuanto a los contradicciones existentes en los testimonios de los diferentes testigos, el representante de la acusación pública explicó que se producían porque se trataba de personas distintas y que no habían preparado su intervención, en clara alusión a algunas de las personas que comparecieron y recordaban detalles tan curiosos como que el día de los hechos se jugaba el partido Real Madrid-Olympiacos de la Liga de Campeones.
Por su parte, la acusación particular de la víctima aseguró que los acusados habían intentado impedir la celebración del juicio y reprochó que se hubiera querido hacer ver durante los interrogatorios que los intimidadores eran sus cliente, cuando en realidad estaba claro que eran las víctimas de este caso. El letrado resaltó además que el posible móvil del tiroteo sería que los acusados creyeron que la víctima acudía al Príncipe para vengar a unos amigos suyos, cuando en realidad el denunciante sólo había visitado a los mismos. Por último, el otro representante de las acusaciones dijo que “inexplicablemente” no se les había imputado un delito de tenencia ilícita de armas y de robo con violencia e intimidación a los acusados, aunque afirmó que, evidentemente, ahora no era el momento de discutir estos extremos.
No a las dilaciones indebidas
Los dos representantes de las acusaciones particulares se opusieron a la aplicación de la circunstancia atenuante de dilaciones indebidas. Uno de ellos explicó que entendía que era evidente que en esta causa los que habían provocado los citados retrasos habían sido los propios acusados. De ellos dijo también que habían intentado impedir la celebración de la vista oral mediante amenazas a sus clientes. En este sentido, el letrado afirmó que este hecho suponía una prueba más a su favor, ya que “si no existieran elementos incriminatorios, ¿por qué iban a intentar amedrentar a mis clientes?”. De esta forma reforzó las afirmaciones de su patrocinado, quien llegó a decir que les habían ofrecido 3000 millones de pesetas para que retiraran las denuncias.
La ‘Ley del silencio’ en Ceuta
Tanto el Fiscal como las acusaciones particulares aludieron a que “en Ceuta impera la ‘Ley del silencio” como principal motivo para que algunas testificales fueran pobres y poco atrevidas. Según dijeron, “no es raro que nadie quiera hablar a pesar de haber ocurrido todo en plena calle”. En este sentido, el Fiscal aseguró que creía que parte de los testigos no habían señalado a los acusados como presuntos autores del delito por miedo. Ese mismo motivo fue el que aludió para destacar la declaración del hombre que acompañaba a las víctimas y que ayer se retractó de todo lo declarado diciendo que la familia del denunciante le había presionado para que acusara en un cierto sentido.
El Gobierno, a propuesta del Ministerio de Sanidad, ha aprobado destinar 635.744 euros a Ceuta…
La Agrupación Deportiva Ceuta cerrará este sábado su temporada en el Estadio Alfonso Murube con…
El Gobierno, a propuesta del Ministerio de Sanidad, ha aprobado destinar 331.437 euros a Ceuta…
A tan solo una jornada de la celebración de Eid al-Adha o Fiesta del Sacrificio,…
La RFFCE (Federación de Fútbol de Ceuta) ha sido objeto de una denuncia presentada ante…
El tribunal de la Sección VI de la Audiencia Provincial de Cádiz, con sede en…