Las reclamaciones que, desde hace años, llevan haciendo los sindicatos policiales (tanto UFP como SUP) para que se disponga de un módulo hospitalario para detenidos han sido bien acogidas por el Estado.
Fuentes de la administración central han confirmado a ‘El Faro’ que desde Instituciones Penitenciarias han visto “lógica” dicha reclamación y se han mostrado “favorables” a la puesta en marcha de dicho módulo. Pero ahora falta lo necesario: el dinero. La inversión es importante, y hasta que no haya disponibilidad económica no se pondrá en marcha el proyecto. Eso sí, fuentes de la Delegación del Gobierno señalan que se cuenta con el apoyo de Instituciones Penitenciarias y la viabilidad al mismo que ha dado el propio Ingesa.
Antes de pensar en las dimensiones de dicho módulo, habrá que perfilar la forma que tendrá la Enfermería con que estará dotada la futura prisión de Fuerte Mendizábal. Cerrada esa incógnita, cabrá pensar en las dimensiones del futuro módulo hospitalario para el Universitario, en donde quedarán ingresados aquellos presos o detenidos para evitar que permanezcan en habitaciones con otros pacientes y rebajar en número los agentes que hoy por hoy son necesarios para vigilar a estos presos o detenidos (dos por cada uno). “La idea que se tiene en mente es la puesta en marcha de un módulo que cuente con entre 6 y ocho habitaciones, con cámaras de seguridad, ventanas que aun careciendo de rejas sean especiales para evitar fracturas y un control suficiente para equilibrar la presencia policial de vigilancia”, señalan dichas fuentes.
Este tipo de módulos, que existen en muchas ciudades del país, permite que la vigilancia sobre los detenidos sea mejor, evita problemas de seguridad con otros internos y con el personal sanitario y permite que no haya un gasto de agentes para, según la ley, vigilar a los detenidos, ahora dispersos según qué plantas.
El gasto de agentes en la actualidad
Se ha producido situaciones de verdadero riesgo debido a la falta de agentes que hay en la calle porque ha coincidido que varias parejas tienen que estar en el hospital debido a que hay detenidos internos o hay que vigilar a presos. Hasta los propios policías consideran esta situación vergonzoso, a sabiendas de que incluso se han visto obligados a incumplir la ley, ya que ante la falta de agentes femeninas en momentos concretos han sido dos varones los que han tenido que vigilar a una detenida mujer.






