La Hermandad de Regulares contribuyó ayer a la celebración del centenario de la creación del cuerpo con un concierto de música militar. Un Salón de Actos del Palacio de la Asamblea atestado de público (muchos de ellos sufridos regulares con el uniforme con el que luego desfilaron en el arriado de bandera) fue el lugar en el que los profesores del Conservatorio ofrecieron las piezas ensayadas durante tiempo. En primera fila se sentaron el coronel jefe del Grupo de Regulares, José Faura Salvador, y el presidente de la Hermandad que ha organizado el acto, el coronel Palop.
Tuvieron los profesores del Conservatorio un público entregado que soportó estoicamente el calor, en gran parte con abanicos. O con lo que se terciara que hiciera la función de los mismos, porque la temperatura veraniega en este lugar hizo sudar la gota gorda a más de uno.
De la música, que era lo que importaba, se pudieron oír buenas interpretaciones, la de ‘El sitio de Zaragoza’ de Pedro J. Alemany cosechó una ovación cerrada. Ovación que también cosecharon el resto de profesores del conservatorio, como el piano a cuatro manos de María del Carmen palau y Patricia Sastre, o como la canción ‘Ridente la calma’, interpretada por la soprano Laura Riveiro y con María Carmen León al piano.





