El próximo viernes, el comandante general de Ceuta, Enrique Vidal de Loño, dejará su cargo al haber cumplido cuatro años como general de división sin haber sido promocionado de empleo.
Vidal de Loño pasará a la reserva con la mirada atrás a las experiencias vividas desde junio de 2007, cuando comenzó a ejercer el cargo.
Vidal de Loño aseguró que estos años le han hecho sentirse a él y a su esposa “como unos caballas más”, queriendo destacar “la hospitalidad de los ceutíes”. “Me siento feliz y profesionalmente realizado, al haber ocupado uno de los destinos más distinguidos como general de división”, aseguró Vidal.
El que será comandante general de Ceuta hasta este mismo viernes quiso destacar tres momentos de estos años. El primero, la visita de los reyes. “Supuso vivir un momento histórico en la ciudad y de manera muy directa, con el orgullo de rendir honores al rey”, explicó. El segundo, explicó, fue “la proyección, estancia y regreso de Kosovo de la agrupación Ceuta, una misión difícil de la que volvieron todos sanos y salvos”. El último evento que destacó fue el del desfile del 12 de octubre del año pasado, cuando la agrupación de paso específico estuvo compuesta por el Tercio de la Legión y el Grupo de Regulares de Ceuta 54. Aun así, dijo, “hay más momentos”.
Base única
Enrique Vidal de Loño explicó ante las preguntas de los medios de comunicación que “la base única, lo que necesita es la financiación, y en función de eso será la velocidad a la que se valla haciendo”. “El día que esté, será importante porque permitirá que haya muchos cuarteles libres que podrá usar la ciudad”, afirmó.
También recordó que en febrero del año que viene será la Comandancia General de Ceuta la que organizará el relevo de la misión de Líbano ‘Libre Hidalgo’ que irá al país en febrero del año que viene. “Ahora está en la fase de selección de personal, ya han comenzado los reconocimientos médicos, y en agosto comenzará propiamente el adiestramiento específico”, explicó. Destacó que ya hay incluso suplentes.
Preguntado sobre si hoy día las tropas de la comandancia están mejor preparadas que hace cuatro años, Vidal de Loño destacó que “ese es el reto del día a día”, y también resaltó que se ha modernizado el armamento de algunas unidades. En concreto, hizo referencia a los Leopard y a los nuevos obuses de artillería.
Que un general pase a la reserva no significa que cese su actividad. Aunque aún no ha sido nombrado y por tanto no se sabe, podría suceder que el general Vidal de Loño tuviera un destino en la reserva, esto es, sin mandos de tropa y ya ‘jubilado’. Se da el caso en el Ejército, por ejemplo de que el general José Rodrigo Rodrigo, que entró en servicio desde 1943 y en 1996 fue cesado como JEMAD (Jefe de Estado Mayor de la Defensa), todavía está en servicio, como máximo responsable de las órdenes de San Hermenegildo y San Fernando, dos de las máximas condecoraciones del Ejército.





