Bilal Abdelkader ha sido reconocido con el título honorífico ‘honoris causa’ por su recorrido profesional científico y personal en el campo de los servicios sociales.
Ceutí de nacimiento, se da la circunstancia que este galardón suele concederse a personas de cierta edad, con una amplia trayectoria profesional tras de sí. Además, nunca se ha otorgado al campo del trabajo social, al menos en nuestro país, aunque sí se ha entregado en Latinoamérica.
Abdelkader, no obstante, ha logrado, con tan solo 29 años, alzarse con un premio que ya lo sitúa como un auténtico profesional en esta área. Su amplio currículum lo hacen merecedor de este título que, reconoce, no se esperaba. “Me propusieron para el ‘honoris causa’ pero, en ese momento, no le di importancia, porque hay gente más cualificada que yo y que se lo merece más. Cuando ya recibí la resolución fue algo muy gratificante”, explica.
Su contribución al campo de los servicios sociales comenzó prácticamente al acabar su diplomatura en Trabajo Social. A partir de ahí, su formación fue constante y sus ponencias en congresos así como comunicaciones, todo un ejemplo de la gran tarea que este joven ceutí ha desarrollado en los últimos años y que le han hecho merecedor de un título de esta índole.
Actualmente, Abdelkader trabaja en un centro de menores de primera acogida en San Sebastián, área en la que es todo un experto, junto al trabajo que desempeña con personas en exclusión social.
Pese a que en su ciudad natal no ha trabajado durante un periodo muy largo, uno de sus objetivos es trabajar en Ceuta. “Me gustaría mucho para poner mi granito de arena. Quiero poner mi compromiso social al servicio de los demás y que pueda tener un impacto en estos colectivos”.
Lejos de pensar que, tras la concesión de este título, ya ha conseguido todo en su trabajo, a Abdelkader le gustaría implicarse en temas de gestión y dirección de Servicios Sociales. “Este galardón me ha servido para seguir aprendiendo y también enseñando a los demás”.





