El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes -CETI- intenta dar salida a aquellos internos que llevan casi dos años en el Jaral. Son inmigrantes que se sienten bloqueados en un campamento que fue diseñado para que sus ocupantes no pasaran allí más de seis meses. Superar este periodo es negativo para los propios inmigrantes (ya que está estudiado que empiezan a sufrir cuadros de angustia y depresión al ver que tienen bloqueada su marcha) y para el centro, ya que tiene que reforzar los controles para evitar tensiones entre quienes sí salen a la península -aun llevando menos tiempo- ya que prevalecen los criterios policiales a la hora de designar el grupo. Son las famosas ‘listas de las maletas’, como las llaman los inmigrantes, ésas que colocan en el centro para que se sepa quiénes han sido señalados por la Policía para marchar, porque se les tiene plaza en un CIE ya que se espera su repatriación.
Los inmigrantes que llevan tiempo en el campamento forman parte de otros colectivos que no han sido marcados por la Policía. Han superado la estancia permitida e incluso son conocedores de que algunos compatriotas que han marchado para CIEs han terminado en libertad para evitar la saturación de unos centros que se están llenando, cada vez más, de inmigrantes presos que esperan su expulsión tras haber delinquido. La problemática de este grupo ha sido trasladada a la Secretaría de Estado.






