La AD Ceuta visita este domingo el feudo del Unión Estepona, equipo en el que milita el caballa Borja Gil, que jugó el año pasado en las filas del descendido Murallas, en la Tercera División.
El caballa, hay que recordar, realizó la pretemporada con el cuadro caballa y junto a Joao de Deus, pero no entró en sus planes y fichó por los malagueños.
El Estepona está situado en puestos de descenso, por lo que Borja asegura que “este partido es muy importante para nosotros, hay que ganar sí o sí, nos hace falta como el comer”.
Al caballa no le extraña que el Ceuta esté en la zona alta de la tabla, ya que asegura que “es normal, por plantilla y presupuesto están donde le corresponde”.
Borja no está disfrutando de muchas oportunidades en lo que va de temporada, ya que sólo ha disputado cinco minutos (sendos cambios en los últimos instantes de los partidos ante el CD Alcalá y el Almería B).
“Es complicado -explica-, soy el más joven aquí. Está claro que todo el mundo mira por lo suyo, y me gustaría jugar más, pero no me quejo, estoy contento”.
Y es que asegura que “estoy bien aquí, es un año de aprendizaje, y el trato de los compañeros es muy bueno. Insisto en que me gustaría jugar más, pero hay que tener paciencia”.
Un cambio brusco, sobre todo porque el año pasado fue un fijo con los tres entrenadores que tuvo el Murallas de Ceuta (Bermúdez, Guillermo Ganet y Antonio Luque).
Borja lo comprende y recuerda que “es una categoría superior, cuesta acostumbrare, pero en Segunda División B los entrenadores prefieren optar por los más veteranos. Los jóvenes tenemos que esperar”.
Pero vuelve a dejar claro que se centra en lo más importante, que es “el haber dado el paso y estar en esta categoría. Ya llegarán los minutos”.
Lo que sí reconoce el que el partido será “especial” y espera estar en la lista (no lo estuvo en la pasada jornada en el campo del Polideportivo Ejido). Además, asegura que “en esta plantilla no hay nadie que esté más motivado para este partido”.
Borja no le hace ascos a una posible vuelta a Ceuta, ya que asegura que “uno quiere jugar siempre en su tierra, y el futuro dirá, pero claro que me gustaría jugar en el equipo de mi ciudad”.






