La Asociación de Vecinos del barrio de Bermudo Soriano mostró ayer su “desesperación” ante un problema que ya se prolonga “demasiado”. Un edificio de la zona sufre en sus bajos una inundación
de aguas fecales. La situación afecta al subterráneo y a varios ascensores. Los residentes se quejan de que sufren un desamparo que llega ya a límites insoportables.
“Pasa el tiempo y seguimos con el subterráneo lleno de aguas fecales. Los niños corren riesgo de infección. Y lo peor de todo es que nadie nos da una solución”, explicó a este periódico el presidente de la Asociación de Vecinos del barrio de Bermudo Soriano, Hamed Chaib. Su mujer, al teléfono, añadió que a pesar de los esfuerzos “nadie hace nada”.
“Se pasan la pelota unos a otros. El Ayuntamiento a la empresa del agua; la empresa de agua al Ayuntamiento. Esto no puede seguir así”, se lamentó la esposa de Chaib.
El presidente lleva tiempo denunciando una situación que, a su juicio, se está alargando demasiado. El hecho provoca “indignación” y enfado entre los vecinos. “Nadie se ha acercado o nos ha dicho nada. Y huele fatal –criticó–.
Arriba, además, vive una mujer con una niña parapléjica. Que me
expliquen cómo alguien puede vivir así”.
Fueron los propios vecinos quienes descubrieron el foco principal de sus problemas: unas tuberías picadas por las que se escapan tanto aguas fecales como agua apta para el consumo. Las mismas están situadas bajo uno de los edificios. Para poner peor las cosas, tres ascensores están averiados por culpa de las inundaciones y, si la situación no cambia, los residentes tendrán que pagar de su propio bolsillo el arreglo de los elevadores ya que ninguna autoridad se hace responsable. Finalmente, el presidente de la asociación quiso agradecer que tras varias peticiones del colectivo varios empleados públicos han empezado a limpiar un solar de lazona que había quedado “abandonado a la suciedad”.





